Euskadi quiere abrir peluquerías, museos y teatros pero aún no bares y restaurantes

El lehendakari avisa de que el proceso será "largo y duro", con la incógnita del veto de Madrid

25.04.2020 | 08:23
Lakua plantea abrir peluquerías y museos pero apalza los bares.

bilbao - El lehendakari está pensando en el día después del virus y cree que no se puede seguir eternamente en casa porque va a tener un impacto fuerte en el empleo y en los sectores más vulnerables. Ahora que la situación en los hospitales está más controlada, plantea un plan para la vuelta a la nueva normalidad que ayer desgranó con mayor detalle en su comparecencia en la Diputación Permanente. Para el momento actual, propone que los menores de 14 años puedan pasear (ya lo ha aprobado el Gobierno español), hacer deporte al aire libre en solitario y por tiempo limitado, y la incorporación progresiva del personal a la administración pública. A partir de la segunda quincena de mayo, llegaría otro paquete de medidas que habría que aplicar de manera gradual, siempre en función de cómo evolucione el virus. Tras citar propuestas conocidas como la actividad educativa presencial en 4º de la ESO, Bachillerato o FP y la apertura limitada del pequeño comercio, añadió la subida de la persiana en las peluquerías, los centros culturales, teatros y museos, y la recuperación progresiva en centros productivos y en la construcción. No abrirán bares, restaurantes ni locales de ocio.

Urkullu planteó la apertura del comercio en las mismas condiciones que los supermercados: salir en solitario, cerca de casa y por el mínimo tiempo necesario. En cuanto a los centros culturales, propuso limitaciones de distanciamiento físico y aforo que se irán concretando. Se organizarán actos culturales, deportivos y de ocio con las mismas limitaciones. Avisó de que hay que prepararse para un periodo "largo" de convivencia con el virus y pensar en retomar estas actividades, pero manteniendo los protocolos: higiene personal y en los espacios, distancia de dos metros, evitar las aglomeraciones, y usar mascarillas en espacios cerrados y cuando no sea posible alejarse de otras personas. Aclaró otros cuatro principios para este plan: que sea flexible y se adapte a la evolución del virus, que sea científico y siga las recomendaciones de la OMS, que se aplique el principio de subsidiariedad en el Gobierno español y Europa, y que sea progresivo y gradual, avanzando con prudencia y diálogo. Avisó de que habrá rebrotes y el proceso será "largo y duro".

Los planes del lehendakari fueron recibidos con recelo por el PSE y Elkarrekin Podemos, dos partidos que gobiernan en el Ejecutivo español, que a su vez quiere reservarse la última palabra en la vuelta a la normalidad de las autonomías, como avisó ayer el ministro Illa. Este tira y afloja provoca que aquí los socialistas y Podemos tengan también un mensaje más receloso. Mendia dijo que "todos queremos ser portadores de buenas noticias, pero no hay que hacer ver que hay una especie de poli malo que impide hacer cosas; es razonable que los comerciantes quieran volver a la actividad, pero no puede ser que los responsables políticos muestren más ansiedad". Jon Hernández, desde Elkarrekin Podemos, pidió "cuidado a la hora de vender la desescalada". EH Bildu se presentó abriendo una carpeta con folios sobre su propio plan, pero Iriarte no lo leyó en público. "No tengo tiempo", dijo.

acto por los fallecidos Urkullu anunció también un acto "solemne de despedida oficial para las familias que no han podido despedir como hubiesen querido" a sus allegados, y pidió acordarlo entre instituciones. Ante esta crisis, propuso una estrategia "compartida" basada en siete ejes: atención sanitaria como prioridad, rigor científico y transparencia, defensa del empleo, colaboración entre instituciones, defensa de las competencias, compromiso social y plan de vuelta a la nueva normalidad acordado. Comparecieron igualmente la consejera Murga y el responsable de Hacienda, Pedro Azpiazu, quien no pudo concretar la reestructuración presupuestaria, pero dijo que el Gobierno vasco perderá 2.000 millones por la caída de ingresos. El PP pide su comparecencia. Urkullu anunció también que ha ampliado en 500 millones la línea de financiación de circulante para pymes y autónomos a coste cero.