máxima autoridad de Hong Kong

Lam, cada vez más presionada por las protestas que no cesan

Los manifestantes se concentraron ayer frente al despacho de la mandataria para pedirle su dimisión

09.02.2020 | 06:26
Cartel contra Lam, ante la sede del Gobierno hongkonés.Foto: Afp

Los manifestantes se concentraron ayer frente al despacho de la mandataria para pedirle su dimisión

Hong Kong - Miles de personas se congregaron ayer ante las puertas del Gobierno local de Hong Kong para exigir la dimisión de la máxima autoridad de la ciudad, Carrie Lam, cuya posición se tambalea después de que el domingo más de un millón de personas ocupasen las principales avenidas de la isla. Durante todo el día se esperó una comparecencia pública de la jefa del Ejecutivo para anunciar su dimisión o al menos la retirada definitiva del controvertido proyecto de ley de extradición, después de que Hong Kong viviese el domingo la que probablemente fue la mayor manifestación de su historia.

Miles de manifestantes, en su inmensa mayoría jóvenes, aguardaron ayer concentrados ante las puertas del Parlamento que Lam compareciese y, al no hacerlo, decidieron marchar hasta la sede del Gobierno, entre gritos que pedían su dimisión y el abandono de la iniciativa de extradición.

Ante los agrupados a las puertas del Legislativo apareció pasado el mediodía Joshua Wong, uno de los líderes más destacados de la conocida como Revolución de los Paraguas, quien justo ayer fue puesto en libertad tras pasar un mes en prisión por su participación en aquellas protestas de 2014, que reclamaron más democracia. Wong fue recibido entre grandes aplausos y aclamaciones por la multitud congregada ante el Parlamento y desde una escalera plegable se dirigió en cantonés a los manifestantes. "Lam tiene que dimitir inmediatamente, debía haber retirado el proyecto de extradición hace días al ver de qué forma habéis salido a las calles ", proclamó ante el entusiasmo de los congregados.

Más tarde, en declaraciones a un grupo de periodistas, el activista de 22 años aseguró que su tiempo en prisión "fue duro" y que no le fue fácil "gestionar la presión". "Me cambiaban de camiseta dos veces por semana y la celda estaba verdaderamente sucia", explicó.

Respecto a si pretende convertirse en el líder de las protestas actuales, que carecen por ahora de una cabeza visible, Wong se limitó a señalar irónicamente que "Carrie Lam es la auténtica líder, ya que ha hecho movilizarse a millones de personas en las calles".