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La única mujer socia de honor de la Coral de Bilbao

La única mujer socia de honor de la Coral de BilbaoFoto: coral de bilbao

Bilbao. Un trozo de historia musical de la Coral de Bilbao ha dejado de sonar. Al mismo tiempo que la entidad se prepara para la celebración de los fastos por su 125 aniversario, ayer despidieron en la iglesia del Carmen de Indautxu a quien fuera su pianista durante más de cuatro décadas.

Carmen Orue Puga fue, es y será parte de la ilustre historia de la Coral de Bilbao. De hecho, incluso, es la única mujer que ha recibido el galardón de socia de honor de esta reconocida agrupación. Lo recogió agradecida en 1988 y desde dos años antes y hasta el día de hoy, la institución ha hecho entrega de este reconocimiento social y musical a un total de veinte personas, entidades y asociaciones.

La trayectoria de Orue Puga con la Coral de Bilbao tuvo sus primeros sones de piano en la década de los años 40 con el siempre recordado Timoteo Urrengoetxea, entonces director de la masa coral surgida en el ya lejano 1886.

Sentada ante las teclas blancas y negras de su instrumento, conoció la sucesión de directores al frente del coro colaborando muy estrechamente con todos ellos. Así trabajó con Arturo Intxausti, Arambarri, Modesto Arana, Rafael Frühbeck de Burgos, Juan Cordero, Urbano Ruiz Laorden hasta llegar a Gorka Sierra.

"Más de cuarenta años al piano y cientos de coralistas que tuvieron oportunidad de conocer y querer a esta mujer entregada en su pasión que era la música", valoran desde la agrupación. Carmen también fue profesora de Piano y Acompañamiento del Conservatorio Superior Juan Crisóstomo de Arriaga, donde "tantos estudiantes disfrutaron con su saber y su bondad", agregan.

"EXCEPCIONAL" El presidente actual de la Coral de Bilbao, Cecilio Gerrikabeitia, lamentó ayer a DEIA la pérdida de esta figura clave en la historia más presente del bocho. Gerrikabeitia conoció a la pianista en un tiempo en el que él cantaba en el coro. "Era excepcional, buena y amable. Se ganaba el cariño de todos los coralistas. Era muy competente", le reconoce con admiración el presidente. A juicio de Cecilio, Orue era muy discreta y no le gustaba ser protagonista. "Nunca decía una palabra más alta que la otra, hacía gala de una educación exquisita", ensalza. Los directores siempre acogieron con gratitud la labor de Carmen, que se adaptaba a ellos de forma profesional: "Era muy dúctil. Los directores siempre tenían palabras laudatorias para ella".

Por todo ello, no dudaron en nombrarle socia de honor por su "entrega y dedicación". Fue hace 23 años. Fue cuando la coral celebró su centenario el momento en el que se institucionalizaron estos reconocimientos. Algunas personas que lo han recibido han sido: Joaquín Achúcarro, Nestor Basterretxea, Félix Ayo, Pablo Bilbao Aristegi, Odón Alonso, Michel Plasson y el último, en 2009, Antoni Ros Marbá. Carmen Orue ha sido, hasta la fecha, la única mujer a quien se rindió este tributo de manos de sus compañeros.