Calidad desenfadada

El Opel Mokka presenta la propuesta más singular de la categoría SUV compacta. Plantea motorizaciones térmicas -diésel de 110 CV y gasolina con 100 y 130 CV-, además de una versión eléctrica Mokka-e con 100 kW

24.05.2021 | 12:04
El Opel Mokka se distingue entre los SUV escuetos por su expresivo y singular diseño, y por un precio acorde a su entidad.

LA mejor cualidad del Mokka es su notoriedad. En un mercado donde impera el canon estético SUV y proliferan las propuestas de estampa clónica, el crossover de Opel se distingue de casi toda la concurrencia a base de diseño. Se da a conocer imponiendo un estilo propio, que compatibiliza altas dosis de calidad con un evidente desenfado formal. Aunque es un producto para todo el mundo, lo han comenzado a descubrir y valorar esas personas exigentes para las que su coche forma parte de la imagen de sí mismas que desean proyectar.

El Mokka se inscribe en la categoría de los vehículos crossover de proporciones contenidas. Su envase de cinco puertas ocupa poco más de cuatro metros (4,15 para ser precisos), lo que lo convierte en un candidato perfecto para combinar escapadas por carretera con ágiles desplazamientos entre calles. Ofrece cuatro plazas reales y 350 litros de maletero, por lo que se adapta perfectamente a las necesidades individuales o de familias con poca descendencia. Si bien su imagen jovial sugiere que su público está entre la gente joven, es un modelo que también encaja a la perfección a personas maduras libres de compromisos familiares que buscan un coche compacto con las cualidades y garantías de un modelo superior.

Opel dota al nuevo candidato de un amplio menú de acabados capaz de amoldarse a todas las exigencias y presupuestos. Las versiones más cuidadas y costosas despliegan un completo repertorio de recursos de seguridad y confort. En ese bagaje figuran, por ejemplo, sistemas de asistencia a la conducción y de conectividad hasta hace nada patrimonio exclusivo de las marcas premium.

El inconfundible SUV ligero propone tres motorizaciones térmicas y una eléctrica. Ofrece, de un lado, bloques gasolina de 100 y 130 CV, además de un turbodiésel con 110. Por otra parte, apuesta por la movilidad eléctrica adoptando una motorización de 100 kW (136 CV). Va asociada a una batería de 50 kWh que garantiza 320 km de autonomía. Esta repone su contenido en un cargador rápido (100 kW) en media hora; la operación tarda doce horas en un enchufe doméstico de corriente alterna (2,3 kW).

Opel vende la versión gasolina 100 CV del Mokka desde 20.134 euros; la alternativa diésel parte de 20.874; la gasolina superior comienza en 22.669. Los descuentos del fabricante y las bonificaciones Plan Moves III dejan los 34.900 euros del Mokka-e eléctrico en 24.190.

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