Ciberestafas

24.10.2020 | 01:14
Ciberestafas

Hubo una época en la que los virus informáticos eran creados como un reto para arrasar con la información almacenada en los ordenadores, ahora el objetivo es la extorsión y el robo. Da igual si afecta a una empresa, a un particular o a la Administración

pARECE que otra de las secuelas de esta etapa de confinamientos es el aumento de forma exponencial de las estafas y ataques a ordenadores y correos electrónicos. Parece lógico pensar que hasta los amigos de lo ajeno están teletrabajando ya que con un móvil o un ordenador pueden ser capaces de cometer delitos de los que siempre se han llamado de guante blanco. Aunque hubo una época en la que los virus informáticos eran creados como un reto para arrasar con la información almacenada en los ordenadores, ahora el objetivo es el de la extorsión y el robo económico. Y por tanto, les da lo mismo si el resultado final afecta a una empresa o a un usuario particular o a los ordenadores de la Administración, todos estamos expuestos. Vamos a tratar de ver cómo actúan y poner barreras para impedirlo. Por desgracia para este tipo de ataques, que se conocen en el argot de los informáticos como phishing, no hay software o antivirus, ya que usan la ingeniería social para que caigamos en sus redes.

La forma habitual de entrar en nuestros dominios es a través del correo electrónico o de los sistemas de mensajería como pueden ser WhatsApp o Telegram. Si es por nuestro correo, utilizan los logotipos de nuestros bancos o de determinadas empresas y componen un mensaje cada vez más realista. Olvídate de aquellos mails que contenían faltas de ortografía o que usaban el logo que hace tres años se había cambiado. Lógicamente, si recibes un correo de una entidad bancaria en la que no tienes cuenta, sabes que te están tratando de timar, así que no pienses que tienes un amigo que ha dado tu dirección al banco porque necesita hacerte un ingreso de 100.000 euros para lo cual les tienes que mandar tu número de cuenta o claves de otro de los bancos en los que sí tienes cuenta. ¡Cuidado porque en los textos utilizan información que puede parecer real! Su cuenta que empieza por los números 2048 ha sido afectada. Todo el mundo sabe que esos datos corresponden al nombre del banco y que todas las cuentas empiezan por esas cuatro cifras. El sentido común y las miles de campañas nos dicen que nadie pide datos de tarjetas o de cuentas a través de un correo. Pero cuidado, que también tratan de hacer este tipo de estafas por teléfono, aprovechándose sobre todo de las personas mayores que suelen estar solas en casa. Con ellos utilizan el timo del SMS, que contiene una web a la que acceden y donde les solicitan que les den sus datos bancarios.

El otro peligro está en los programas que atrapan a nuestros ordenadores y que muestran una pantalla y un número de cuenta donde ingresar en criptomonedas el dinero para su rescate. Lo primero, este software se ha instalado en nuestro equipo a través de un correo en el que hay un enlace que hemos abierto. La mayoría de las veces dice pulse aquí si quiere conocer o saber más. Fíjate antes de pulsar en la dirección a la que nos remite y desconfía de cualquier correo que no sea de alguien conocido. Quizás pienses que eres inmune y que a ti no te ha llegado nunca uno de esos correos. Pues te propongo el siguiente ejercicio. Vete a tu bandeja de SPAM y repasa todos los correos, no pasa nada porque los leas, siempre que no pulses sobre ninguno de los enlaces. Verás como tienes allí más de cinco correos como los que hemos comentado en la sección. Si tienes cualquier duda, llama tú al banco, no esperes a que ellos te llamen porque para ese momento puede ser tarde.

@juandelaherran