El bailarín y coreógrafo colombiano Alberto Beto, afirma que la principal razón de que esa forma de hacer ejercicio se haya extendido en veinte años por todo el mundo es que es "fácil, divertida y efectiva" y, por si fuera poco, tiene música latina.

Pérez, nacido en Cali (Colombia) hace 51 años, tuvo en su país natal la idea de transformar los gimnasios en pistas de baile para que las personas hicieran ejercicio al ritmo de salsa, cumbia o merengue y en 2001 la llevó a Miami. Con ayuda de dos socios, Alberto Perlman y Alberto Aghion, Pérez convirtió después esa disciplina aeróbica en un gran negocio, Zumba Fitness, con presencia en casi 200 países y 15 millones de practicantes cada semana. "Yo siempre he dicho que la clave del éxito es ocupar un espacio que no esté ocupado", dice a Efe este amante del baile y de la música que sigue "apasionado" por dar clases de zumba, palabra que usa sin artículo, porque -precisa- no es algo femenino ni masculino.

punto de inflexión

En 2001 no había nada en el mundo del fitness en EE.UU. que incorporara la música y el baile a los aeróbicos como él había hecho ya en Colombia, pero además por aquellos años lo latino se empezaba a poner de moda en el espectáculo estadounidense. "Dejamos de ser los asesinos, las muchachas de servicio, los cheesies (empalagosos), los baratos y los delincuentes y subimos un escalón más en el mundo del espectáculo", rememora. Pérez menciona que aquel año Ricky Martin triunfó en los premios MTV con Livin la vida loca, Jennifer López interpretó la vida de Selena Quintanilla en el cine y apareció Shakira. "Llegué en el tiempo correcto, con la gente correcta y a la ciudad perfecta, Miami", asevera en una entrevista vía Zoom.

Veinte años después, la "gran familia" de practicantes e instructores de zumba sigue en aumento, dice Beto Pérez, quien anuncia con entusiasmo que este mes abrirá su propio gimnasio en Miami para dar clases personalmente. Uno de sus referentes es la actriz Jane Fonda, que en los años 80 se hizo mundialmente famosa con sus vídeos de ejercicios aeróbicos. Pérez dice que zumba preserva el legado de los primeros tiempos de Fonda, cuando quien hacia sus ejercicios se divertía y no sufría.

Zumba es la "manera más divertida de hacer ejercicio", tanto que las personas no se dan cuenta de que lo están haciendo y no lo asocian con "tortura o sacrificio", sino con cosas positivas como "fiesta, amistad, felicidad, ritmo y música", agrega. La famosa máxima No pain, no gain (Si no hay dolor, no hay recompensa), que puso de moda Jane Fonda en los años 80, es la antítesis de los ejercicios que propone Zumba Fitness.

endorfinas

Pérez recuerda que al principio, por razones de mercadotecnia, se hacía hincapié en que zumba ayudaba a bajar de peso, mientras que ahora se resalta que bailar segrega endorfinas, sustancias que produce el organismo y están asociadas al bienestar y la alegría. Zumba Step into Happy, algo así como da un paso feliz con zumba, es el lema que aparece en las redes sociales de la compañía, cuyo éxito se debe también, según Pérez, a que él y sus socios fueron en cierta forma "visionarios".

A los practicantes de zumba se les dio la posibilidad "de no solo comprar DVD", sino de convertirse en instructores en la academia de la compañía y de formar parte de una comunidad que una vez al año celebra un congreso en Orlando. Hoy existen 20.000 lugares en el mundo donde se imparten clases de zumba, dice orgullosamente el coreógrafo colombiano, que por política de la compañía no habla de las finanzas de un negocio valorado en varios centenares de millones de dólares.

Comprender desde el principio que para tener "buena música" hay que invertir mucho tiempo y dinero y que hay que adaptarse a las nuevas tendencias musicales es otro de los aciertos de Zumba Fitness, según Pérez. El bailarín y coreógrafo resalta que para sus vídeos producen temas propios y en estos veinte años han descubierto talentos, tenido éxitos que traspasaron las fronteras del mundo fitness como Caipirinha y servido de plataforma para muchos artistas, además de colaborar con famosos como Daddy Yankee, Jennifer López, Carlos Vives, Shakira o Claudia Leite, entre otros.

fusión

Pérez cree que "el futuro de la música es la fusión" y ha promovido que confluyan distintos ritmos, como el pasodoble, el tango, la bachata, la salsa, la cumbia o el reguetón en las producciones de zumba. Además, libra una guerra particular para que en sus clases el género urbano "no lo invada todo" y se queden fuera ritmos latinos esenciales como la salsa, la cumbia o el merengue, sin los cuales el resultado "no es zumba". Al reguetón además se ocupan de "limpiarlo" para que sus letras sean aptas para un ejercicio en el que por principio se pretende incluir a todo tipo de personas. Pérez está cansado de que se le pregunte qué será de su "invento" en 10 o 15 años y dice que afortunadamente la música cambia y zumba con ella.