La huelga general de este 17 de marzo en Bilbao mantiene el centro de la ciudad en un clima de alta tensión. Los piquetes han obligado al cierre de grandes comercios como Primark y El Corte Inglés, así como al resto de tiendas de Gran Vía, que permanecen cerradas ante el hostigamiento de los manifestantes.
El hotel Radisson también ha sido objetivo de los piquetes, por lo que ha contado con la presencia de diez agentes antidisturbios de la Ertzaintza custodiando el edificio.
El punto más conflictivo
El episodio más grave se ha registrado en Pull & Bear, donde el sistema de seguridad y varias zonas del interior del local han sido destrozadas. Los piquetes lanzaron papeles al interior, pegaron carteles y pintura en las cristaleras y reventaron la persiana, convirtiéndose en el punto más conflictivo de la jornada. Posteriormente, los manifestantes se dirigieron de nuevo hacia El Corte Inglés, donde la Ertzaintza controla la situación en la puerta, mientras se registran petardos y un ambiente cada vez más tenso. Las consignas como “Gora, gora, gora, langileen borroka” acompañan los desplazamientos.
Cientos de personas continúan avanzando por Gran Vía hacia Plaza Moyua, generando un fuerte impacto en la actividad comercial y marcando una jornada caracterizada por la movilización masiva, los daños a establecimientos y un clima de tensión creciente. A las 12.30 está prevista que salga la principal manifestación desde Moyua para reclamar en Euskadi un SMI propio.
Durante toda la mañana la presencia policial en la Gran Vía bilbaina ha sido importante. Los furgones de la Ertzaintza han estado desplegados por toda la calle y los agentes antidisturbios han custodiado una gran cantidad de locales a los que los piquetes se han acercado para obligarles a cerrar las persianas.
En su camino a Moyua, los manifestantes han parado también en el edificio de Kutxabank para pegar carteles, golpear mamparas y cristales increpando a los trabajadores que se encontraban dentro del edificio.
Incidencias en carreteras y transporte
Las primeras horas de la huelga general convocada por ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde en demanda de un salario mínimo propio han dejado cortes de carreteras, sabotajes en la red ferroviaria y quema de neumáticos. Varias carreteras de Bizkaia han sufrido interrupciones puntuales por piquetes y sabotajes. La Ertzaintza abrió diligencias por desórdenes públicos en Larrabetzu tras el vuelco de contenedores en los accesos al polígono industrial de Sarrikola.En Bilbao, los accesos a la ciudad por San Mamés, Santo Domingo (con cadenas) y Santa Marina (por aceite en la carretera) han sido cortados temporalmente.
Sobre las 6.00 horas, la carretera que pasa por el Alto de Kanpazar, en Elorrio, quedó cerrada por un árbol caído, mientras que otra vía en Mallabia sufrió cortes por barricadas con neumáticos. El acceso al campus de Leioa de la EHU permaneció cortado hasta aproximadamente las 9.30 horas, cuando se permitió nuevamente el paso de vehículos.
Sabotaje en la red ferroviaria
El tráfico ferroviario ha permanecido interrumpido la mañana de este lunes entre Llodio y Orduña como consecuencia de un sabotaje en la infraestructura en el marco de la huelga general. Según fuentes de la Ertzaintza, a las 8.10 horas se produjo un sabotaje en los contrapesos de la vía, provocando un corte del tráfico ferroviario. Como consecuencia, un tren de mercancías y uno de pasajeros quedaron detenidos en la entrada de Amurrio. Renfe ha precisado que en el tren de pasajeros viajaban cinco personas, que fueron evacuadas.