El verano ha llegado oficialmente, y con él los múltiples viajes programados para estos meses estivales. No obstante, hay algo que se nos suele olvidar, y que está intrínsecamente relacionado con estos: la huella de carbono que dejamos al desplazarnos.

Por esto mismo, el proyecto Huella positiva nos invita a analizar dicho impacto y a tomar conciencia de ese rastro que dejamos cuando viajamos, ofreciéndonos diversas experiencias que nos permiten disfrutar de un turismo regenerativo en territorio navarro.

Estas opciones de turismo regenerativo están disponibles en territorio navarro. Magnific

El proyecto está dirigido a cualquier persona que se aloje en los establecimientos adheridos a este proyecto -sin límites de edad, ni de condición-. Asimismo, cuentan con experiencias abiertas a todo el público, donde solo tenemos que elegir el proyecto que más encaje con nosotros, buscar las fechas que nos interesan y lanzarnos “a la aventura”.

En cuanto al tipo de experiencias, estas son tantas como anfitriones. De hecho, entre ellas podemos encontrar desde crear un oasis de mariposas y recuperar antiguos senderos, pasando por construir elementos de piedra con nuestras propias manos, hasta construir cajas nido dentro de un espantapájaros y aprender a dar vida a una carbonera.

Turismo regenerativo

Para aquellas personas que no estén familiarizadas con el turismo regenerativo, se trata de un movimiento que va más allá de la sostenibilidad. La idea es formar parte de un proyecto en el que podamos convertirnos en parte de la comunidad, compartiendo así formas de vida, y cultura. Tanto así que, cuando terminemos el viaje, nos aseguran que sentiremos como “el lugar es mejor” gracias a “nuestras manos”.

Aparte de minimizar el impacto ambiental del desplazamiento hasta dicho lugar, este tipo de turismo busca restaurar activamente los ecosistemas degradados, así como revitalizar la economía local y enriquecer la cultura de los destinos, dejando los lugares mejor de lo que estaban.

Opciones

Entre las experiencias que ofrece ’Huella positiva’ encontramos las siguientes:

  • Colabora con la recuperación de un espacio vinícola en San Martín de Unx.
  • Carboneras y olivares: revive un legado ancestral.
  • Protege la biodiversidad de los bosques del Baztan.
  • Experiencia de conexión y regeneración urbana en Pamplona.
  • Crea un oasis de mariposas y aves en Elizondo.

En este proyecto podemos crear un oasis de mariposas y recuperar antiguos senderos. Magnific

  • Actividad de conexión y regeneración en una granja escuela.
  • Experiencia regenerativa con caballos en Araitz.
  • Participa en la revitalización de Albaurrea Alta.
  • Sendero de mariposas en Muneta.
  • Construye cajas nido para rapaces en Bardenas.
  • Recuperando antiguos senderos de la Sierra de Aralar.
  • Saborea el Pirineo y sumérgete en la vida rural.
  • Recuperación artesanal de construcciones en piedra.
  • Ruta sensorial por el bosque y la huerta en Arrarats.

Ofreciendo más de una decena de experiencias, con las que podremos formar parte de esta nueva forma de vivir el turismo, Huella positiva nos recuerda que tenemos la oportunidad de llevar a cabo actividades que perdurarán en nuestro recuerdo, así como en el de las personas, localidades y paisajes que están dispuestos a acogernos durante dicho periodo.

Con la posibilidad de elegir labores para todos los gustos, ha llegado el momento de devolverle al planeta aquello que nos regaló sin ningún interés, y que no todos cuidan como se merece.