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El lago rosa "escondido en un precioso pueblo" a hora y media de Bizkaia

El municipio de Poza de la Sal alberga una laguna donde es posible flotar sin esfuerzo

El lago rosa "escondido en un precioso pueblo" a hora y media de BizkaiaYouTube

En la provincia de Burgos existe un rincón cuyo reclamo no resulta ser publicidad engañosa. Se trata de Poza de la Sal, un municipio que, según destaca la revista Viajar, alberga una pequeña laguna donde "lo que promete es lo que uno se encuentra cuando se acerca a ella, algo que hoy en día es de agradecer". Este enclave, famoso por ser el lugar que vio nacer a Félix Rodríguez de la Fuente, ofrece una experiencia visual única gracias a sus aguas color chicle. El lago se encuentra a aproximádamente hora y media de Bizkaia.

Félix Rodríguez de la Fuente, en una imagen de ‘El hombre y la tierra’

El fenómeno que tiñe la laguna, conocida popularmente como la Poza Rosa, no responde a motivos fantásticos. Tal y como explica la publicación, la tonalidad rosada y fucsia de estas aguas tiene "una base mucho más real y biológica". El responsable es la Artemia salina, un "diminuto crustáceo que prospera en aguas extremadamente saladas" y que, como dato curioso, es el mismo organismo que "da su color a los flamencos, pues forma parte de su dieta".

Baños de sal

El gran atractivo de las salinas de Poza de la Sal es la posibilidad de meterte en esta piscina natural durante los meses de verano. El lugar funciona como "una versión reducida del Mar Muerto", ya que cuenta con una "gran concentración de sal que hace que uno flote sin esfuerzo alguno". Este recurso fue explotado para la producción salinera de todo el norte peninsular desde la época de los romanos, hasta que la actividad cesó en la década de 1970.

En la actualidad, tras ser declaradas Bien de Interés Cultural en 2001, las salinas han reabierto como un Centro de Interpretación de la Sal. En este espacio, los visitantes pueden aprender más acerca tanto de los "procesos de extracción como de la relevancia que las salinas han tenido a lo largo de la historia", en un entorno único

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Un conjunto medieval histórico

Más allá de su laguna rosa, la revista describe la localidad como "uno de los pueblos más bonitos y especiales del Estado". Su casco urbano, declarado Bien de Interés Cultural en 1982, "invita a realizar un agradable paseo a través del entramado de calles empedradas" que mantienen un muy buen estado de conservación. En pleno núcleo urbano, los turistas pueden explorar los restos del Palacio de los Marqueses de Poza y las ruinas del Castillo de los Rojas, una fortaleza que "en su día cumplió las funciones de prisión, vigilancia y defensa". Esta variedad convierte a Poza de la Sal en una escapada muy a tener en cuenta para quienes buscan destinos diferentes a los de siempre a poca distancia de Bizkaia.