Un sorprendente encuentro ha sobresaltado esta madrugada a los vecinos del Valle de Salazar. Un oso pardo ha sido avistado mientras corría a gran velocidad por la carretera NA-140, en el tramo que conecta Otsagabia y Ezkaroze.

El insólito momento fue capturado en vídeo por un vecino de Oronz que regresaba a su domicilio alrededor de las 3:00 horas de la pasada madrugada. En las imágenes grabadas por el conductor se puede observar nítidamente al ejemplar avanzando de manera constante por el carril derecho de la calzada y, por momentos, desviándose hacia el arcén, antes de perderse de vista en la penumbra.

El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra ha señalado que el ejemplar que aparece en las imágenes podría tratarse de alguno de los oseznos nacidos el pasado año de las osas Sorita o Claverina.

Más de 30 indicios oficiales

Este avistamiento en el Pirineo no es un hecho aislado, sino el reflejo de la consolidación de la especie. Según el registro oficial de indicios del Gobierno de Navarra, el Guarderío de Medio Ambiente ha certificado 31 rastros biológicos del oso pardo desde principios de 2025 en los municipios pirenaicos de Isaba, Urzainki, Garde y Uztarroze.

El goteo de evidencias incluye la recogida de muestras de pelos, excrementos, marcas de arañazos en árboles y huellas en el barro o la nieve. Además, los datos más recientes de este año confirman que los ejemplares se encuentran plenamente activos tras la hibernación: el pasado 15 de mayo se constató en Isaba un ataque con daños al ganado, el 21 de mayo se validó una observación visual confirmada en Uztarroze y, hace apenas cuatro días (el 10 de junio), una cámara de fototrampeo capturó el último vídeo automático registrado por la administración foral.

La población, al alza

A nivel global, las investigaciones avalan este crecimiento. Según los últimos datos del Grupo de Seguimiento Transfronterizo, la estimación poblacional para el conjunto de la cordillera pirenaica se sitúa en 130 osos, con una horquilla de confianza de entre 109 y 143 ejemplares. A través de análisis genéticos, los expertos han logrado identificar de manera individual a 108 plantígrados diferentes, lo que sitúa la tasa de crecimiento de la población en un notable 11,6 %.

No obstante, el informe arroja un ligero parón en la reproducción a corto plazo: durante el último ciclo se han detectado seis camadas con un total de ocho oseznos, una cifra que se queda por debajo de los registros de los periodos anteriores, cuando se contabilizaron 14 y 12 camadas respectivamente. A pesar de este descenso puntual en los nacimientos, la presencia de ejemplares en zonas transitadas como las carreteras navarras constata que el oso pardo sigue expandiendo sus dominios por el mapa foral.