La investigación por presuntos abusos en la guardería de Romo ha causado sorpresa y preocupación entre las familias del centro. Padres, madres y también los aitites y amamas que se encargaban de llevar y recoger a los niños aseguran que la noticia les ha pillado desprevenidos: “Nos ha sorprendido mucho”, explica un abuelo que llevaba a su nieto al centro.
“Nosotros teníamos allí al niño, pero no se quedaba a comer; lo recogíamos a las 11.30”, ha dicho. La investigación abierta por la Fiscalía de Bizkaia por un posible caso de maltrato habitual a bebés en una haurreskola de Getxo ha sentado como un jarro de agua fría entre padres, madres, abuelos y abuelas. "Creo que es evidente que es una noticia tremendamente desagradable", señala un aitite en la puerta de la haurreskola.
Nuevas trabajadoras
Según comenta, por lo que ha escuchado en los últimos días entre otras familias, “aparentemente los problemas, si es que son así, ocurrían después de comer”. Reconoce que en algún momento se había oído algún comentario, aunque nada concreto. “Este año además había muchas personas nuevas trabajando”, añade.
Según la documentación conocida, la denuncia describe diversas conductas violentas reiteradas, entre ellas golpes con el dorso de la mano en la boca a bebés que mordían a otros niños y cachetes en la cara o azotes en el trasero a menores que no se comportaban según lo esperado. Padres y madres aseguran haber visto "muchos cambios" este año.
El abuelo asegura también que, según les han trasladado, las trabajadoras que están siendo investigadas ya no están en el centro. Por el momento, explica, desde la dirección no se ha comunicado oficialmente nada a las familias, aunque entre padres y madres se está comentando la posibilidad de que se convoque una reunión para informar sobre la situación.