EN Bizkaia, la Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser un ente de ciencia ficción para tomar cuerpo en la realidad. Habita ya en los talleres y en las naves industriales. El European Innovation Scoreboard (EIS) sitúa a Euskadi, con Bizkaia como motor principal, en el selecto grupo de los Strong Innovators (Innovadores Fuertes) del continente. Se encuentra por encima de la media de la Unión Europea según los parámetros analizados. Bizkaia no titubea ante la incertidumbre global, la economía vizcaína acelera su transformación mediante iniciativas como el programa Faros de Innovación, que coordina la inversión pública hacia retos estratégicos de proyección continental.

Por si eso fuera poco, el nivel de madurez digital de las pymes demuestra a Europa que la transformación no es patrimonio exclusivo de las grandes multinacionales. La innovación constituye una poderosa herramienta no solo de supervivencia si no de éxito de la pequeña empresa, tan importante en el tejido económico del territorio. 

La potencia de las matemáticas

En un momento en el que la ciencia funciona como gran lanzador de los avances tecnológicos, el Basque Center for Applied Mathematics (BCAM), con sede en Bilbao, juega un papel relevante. Las matemáticas demuestran que las ecuaciones potencian la industria. El centro actúa como el arquitecto de algoritmos que terminan aplicándose, por ejemplo, en fábricas y hospitales. El BCAM teoriza y, a la vez,  resuelve problemas reales. Mediante su laboratorio de Matemáticas Cuánticas, fundado recientemente, el centro posiciona a Bizkaia en la vanguardia de la computación que vendrá. Colabora estrechamente con el tejido empresarial en proyectos como IA4TES, donde junto a Iberdrola y Vicomtech, desarrolla soluciones de Inteligencia Artificial para una transición energética sostenible. La transferencia tecnológica del BCAM llega hasta la salud personalizada. Sus modelos de dinámica de fluidos y estadística aplicada permite, por ejemplo, simular intervenciones quirúrgicas antes de que el paciente entre al quirófano. O reducir hasta la milésima de milímetro la tolerancia al error a la hora de rematar la pieza de un avión. Por algo es uno de los centros de referencia de la matemática aplicada en Europa.

El BCAM aprovechará, sin duda, el EHU Quantum Center del Campus de Bizkaia. Se trata de un innovador espacio dedicado a las tecnologías cuánticas, en colaboración con Tecnalia y con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia dentro del Bizkaia Quantum Hub. El proyecto incluye la creación de un Laboratorio de Sensórica Cuántica basada en centros de nitrógeno-vacante (NV) en diamante —una de las tecnologías cuánticas con aplicaciones más inmediatas en medicina, biología, industria y materiales—, un Aula Universidad-Empresa orientada a la formación y la transferencia de conocimiento, un Laboratorio de Alfabetización Cuántica para la divulgación y la enseñanza práctica, y un clúster de cómputo que permitirá simular procesos cuánticos y apoyar el trabajo experimental. Esta infraestructura reforzará el papel de Euskadi, la EHU y Bizkaia en la segunda revolución cuántica, al tiempo que impulsa la colaboración entre ciencia, industria y sociedad

El mar como laboratorio de energía

El litoral del territorio también se encuentra a la vanguardia europea. La plataforma BiMEP (Biscay Marine Energy Platform) en Armintza se consolida como un centro de ensayos de referencia mundial. Aquí, la empresa Saitec testa tecnología de eólica marina flotante. Su proyecto Demosath no solo genera energía; demuestra que Bizkaia posee la capacidad industrial para fabricar y ensamblar los grandes componentes marinos que Europa necesita para su independencia energética.

A esta apuesta se suma la fuerza de las olas. La llegada de tecnologías innovadoras de aprovechamiento del movimiento de las olas al BiMEP sitúa a Bizkaia como a la cabeza de las energías oceánicas.

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Los pronósticos aseguran que el recurso de la tecnología permite que la industria tradicional conviva con la alta tecnología de datos lo que garantiza que el empleo de calidad permanezca vinculado a la geografía vizcaína.

Europa percibe a Bizkaia como un territorio resiliente, inteligente e innovador. La colaboración público-privada constituye un binomio ganador. Bizkaia es la prueba palpable de su éxito.