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“Todos los síntomas del Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino tienen una explicación hormonal que antes se ignoraba, hay que llegar al fondo de la cuestión”

El cambio de nombre del hasta ahora conocido como Ovario Poliquístico puede ayudar a diagnosticar este trastorno crónico que afecta hasta el 13% de la población femenina y a abordarlo de forma multidisciplinar para mejorar los tratamientos

“Todos los síntomas del Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino tienen una explicación hormonal que antes se ignoraba, hay que llegar al fondo de la cuestión”Pankra Nieto

En Medicina, un error de concepto puede acarrear graves consecuencias para la salud de las personas. Es lo que ha venido sucediendo con el mal llamado Síndrome de Ovario Poliquístico, que adoptó ese nombre en 1935 y ahora ha pasado a denominarse Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino. Es la alteración del sistema endocrino más frecuente en la edad fértil y afecta a entre el 10 y el 13% de la población femenina, esto es, a 170 millones de mujeres a nivel mundial.

La nueva denominación ha supuesto "un punto de inflexión en el diagnóstico y tratamiento de las mujeres afectadas por esta patología, que conlleva un fuerte impacto emocional en las pacientes. Al mismo tiempo es un toque de atención para los profesionales médicos de cara a mejorar el manejo de esta enfermedad que hasta ahora estaba en tierra de nadie, entre el especialista de Ginecología y el de Endocrinología". Así lo entiende la doctora Aída Cadenas, especialista en Endocrinología del Hospital Quirónsalud Bizkaia, quien apuesta por dar a conocer que "no estamos solo ante un problema ginecológico, sino ante una condición hormonal y metabólica más compleja”.

Según la doctora Aída Cadenas, la resistencia a la insulina provoca numerosas alteraciones metabólicas en el organismo.

En su opinión es necesario que el nuevo término vaya calando, para entender mejor este síndrome tan común entre las mujeres, que precisan ser diagnosticadas y recibir el tratamiento adecuado para su enfermedad.

Trastorno multisistémico

El Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino es un trastorno multisistémico. No es un problema exclusivamente de los ovarios, sino una compleja alteración hormonal y metabólica que impacta a múltiples sistemas. En este sentido, la especialista en Endocrinología aclara que pese a lo que inducía a pensar el término ‘poliquístico’ "realmente no existen quistes en el ovario, son folículos inmaduros que en una ecografía pueden recordar a un quiste sin serlo”.

A su modo de ver, se trata de un problema metabólico. "Se aúnan dos alteraciones que llevan a una consecuencia común. Por un lado, hay una mala función del ciclo menstrual y por otra parte, una resistencia a la insulina brutal que hace que se produzca más insulina para intentar vencer esa resistencia y estoprovoca, a su vez, numerosas alteraciones metabólicas en el organismo. Una de ellas es el exceso de testosterona –hormona masculina–, que a su vez produce una abundancia de acné y de vello en zonas poco habituales en una mujer, como la cara, la areola o la línea alba.

"Al contrario de lo que inducía a pensar el nombre de Ovario Poliquístico, realmente no existen quistes en el ovario, son folículos inmaduros"

La insulina, además, es la hormona que más grasa almacena en el cuerpo, sobre todo a nivel abdominal y visceral, con lo que estas mujeres acumulan grasa en el abdomen. Esa desproporción de insulina provoca también una inflamación crónica de bajo grado que hace que todo funcione peor, el metabolismo se ralentiza, se dan picos y valles de glucosa que les provoca ataques desaforados de hambre o les lleva a pegarse atracones de dulce… con la consiguiente frustración para las personas afectadas, derivada de los problemas de obesidad, las dietas no les funcionan igual, así como sensación de culpa o de no ser escuchadas.

“Para todos estos síntomas hay una explicación bioquímica, hormonal, que antes no se tenía en cuenta, se ignoraba. Hay que ir a desenredar esa madeja, diagnosticar y llegar al fondo de la cuestión”, incide la doctora Cadenas.

En el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino se aúnan dos alteraciones: una mala función del ciclo menstrual y una resistencia a la insulina

Identificar y diagnosticar el síndrome

Tal y como argumenta esta especialista del Hospital Quirónsalud Bizkaia, ha costado tanto identificar este Síndrome de Ovario Metabólico Poliendocrino porque “no es fácil relacionar todo lo que habitualmente lleva asociado: reglas irregulares, acné, exceso de vello, caída del cabello similar a la de los hombres... Hay que ir a buscarlo porque si no lo sospechas no lo diagnosticas”.

Síntomas como acné, exceso de vello o reglas irregulares pueden inducir a sospechar este trastorno endocrino.

La doctora Cadenas apela a los especialistas endocrinos y ginecólogos a pensar en esta enfermedad cuando una mujer llega a la consulta con todos estos síntomas. Así, aunque por el momento no existen tratamientos eficaces que resuelvan el problema, sí se va avanzado al respecto.

En cualquier caso, al haber cambiado en gran medida la forma de abordar el problema y gracias a la mayor información sobre el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino, quienes sientan estos síntomas deben acudir a una consulta de un endocrino/a.

También hay mujeres que tienen el síndrome y no presentan todos los síntomas clásicos, sino que son casos más silenciosos. En términos generales, el problema suele aparecer en la edad fértil y es muy típico que haya antecedentes de diabetes en la familia, o sea, que las pacientes tengan una predisposición genética a esa resistencia a la insulina normalmente por una herencia familiar, o bien se da en niñas con una primera regla temprana, alrededor de los 10-11 años y en mujeres con diabetes gestacional. “Este perfil de personas debe estar más alerta porque en ellas es más frecuente este síndrome”, apunta la endocrina.

Si bien, aclara que padecer el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino no implica necesariamente infertilidad, solo una" disminución de la fertilidad, que aumenta con la edad".

Cuando una paciente llega con sospecha de esta enfermedad, en la consulta de Endocrinología pedirán una analítica confirmatoria del exceso de insulina y de andrógenos. Es una analítica especial realizada en un momento específico del ciclo menstrual. El diagnóstico se confirma, igualmente, en casos de detectar un nivel alto de hormona antimülleriana, producida por los folículos de los ovarios.

Buenos hábitos, la pauta esencial

Una vez confirmado el diagnóstico, los tratamientos para controlar el síndrome difieren según cada persona y son escasos. Como explica la doctora Cadenas, “la base siempre es la misma: unos buenos hábitos, tanto de nutrición, apostando por la dieta mediterránea, como prácticar ejercicio de fuerza, de musculación, porque es el único que ha demostrado que disminuye la resistencia de la insulina. En paralelo, dependiendo de lo que se busque, si hay exceso de hormona masculina, por ejemplo, se pueden pautar anticonceptivos antiandrógenos, o si se busca un embarazo se recurrirá a regular esas hormonas".

A este respecto, apunta que “la gran revolución ha venido con los análogos GLP 1, como el Ozempic, que en los últimos tiempos está en boca de todos, porque ayudan a la resistencia a la insulina y bajan esa inflamación de bajo grado que está en el origen de toda la disfunción que se produce en el organismo. Pero si hay deseo de embarazo, hay que retirarlos unas semanas antes de la gestación”. En cualquier caso, subraya específicamente que para el ovario metabólico no hay tratamiento curativo”.

Cuando hay exceso de hormona masculina se pueden pautar anticonceptivos antiandrógenos.

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En definitiva, en el abordaje de este síndrome, esta especialista en Endocrinología hace una llamada de atención a los especialistas implicados, como ginecólogos, endocrinos… a "remar en la misma dirección y trabajar en equipo, ya que en este asunto hay mucho que arreglar. Los médicos de familia, en cuanto exista sospecha de este síndrome, deben remitirnos a esas pacientes. Porque si no sospechas no lo diagnosticas ni lo tratas. Y creo que uno de los grandes problemas está en el infradiagnóstico, no estamos viendo a todas las pacientes que deberíamos”.

Su recomendación a todas las mujeres con los citados síntomas es huir o desconfiar de lo que aparece en redes sociales y consultar al médico,“que podemos ayudarles, sin duda”, concluye.

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