El Hayedo de Otzarreta, situado en el municipio vizcaíno de Zeanuri, dentro del Parque Natural del Gorbeia, es uno de los rincones más singulares y visitados del Bizkaia. Lo que lo hace especial no es solo su belleza natural, sino la forma en que sus árboles desafian las normas de la botánica. Las hayas centenarias del bosque, conocidas por haber sido “trasmochadas” (fueron podadas a unos tres metros de altura hace siglos para aprovechar su madera en la producción de carbón vegetal). Con el tiempo, esas podas dieron lugar a un crecimiento vertical de las ramas, creando pilares naturales cubiertos de musgo que parecen sacados de un paisaje de película fantástica.

Este hayedo es uno de los más fotografiados de Euskadi, especialmente en otoño, cuando el suelo se tiñe de tonos rojizos y anaranjados y la niebla añade un aire misterioso. Pero cada estación tiene su encanto: en primavera el verde del musgo es más intenso, en verano el frescor de las hayas ayuda a sobrellevar el calor y en invierno, tras las nevadas, el bosque se convierte en una postal casi irreal.

El recorrido dentro del hayedo

El acceso al Hayedo de Otzarreta es sencillo. Se llega desde el puerto de Barazar, en la N-240, donde hay una pista asfaltada que lleva hasta un aparcamiento cercano. Desde allí, en apenas diez minutos caminando, se entra en el corazón del bosque. El camino no tiene apenas dificultad, lo que lo convierte en un plan ideal para familias, parejas o incluso personas que buscan un paseo tranquilo.

Arroyo Zubizabala en el Hayedo de Otzarreta Turismo de Observación

Una vez dentro, el visitante se encuentra con un sendero que serpentea entre las hayas y que permite recorrerlo sin perderse. No es un itinerario largo: el propio hayedo puede explorarse en menos de media hora, pero lo que invita es a detenerse, observar y disfrutar del entorno. El arroyo Zubizabala atraviesa el bosque y aporta un murmullo constante de agua, reforzando la sensación de calma. A lo largo del recorrido es fácil encontrar zonas húmedas, troncos caídos cubiertos de musgo, setas en temporada e incluso huellas de animales como jabalíes o corzos que habitan en el parque. Todos estos elementos juntos propician un entorno privilegiado a escasos 30 minutos de la ciudad.

Aunque el espacio para andar no sea enorme, cada paso ofrece la posibilidad de ver raíces que emergen del suelo como esculturas naturales, ramas retorcidas que imitan formas humanas o claros donde la luz entra a ráfagas creando un ambiente único. Por eso, muchos visitantes definen la experiencia como un paseo sensorial más que una ruta de montaña.

Mucho que ofrecer

El Hayedo de Otzarreta suele ser solo el inicio de una jornada completa en el Parque Natural de Gorbeia. Desde el propio aparcamiento parten rutas hacia lugares de gran interés, como la Cascada de Uguna, a la que se llega tras unos 30 minutos de caminata. Es una caída de agua de unos 20 metros rodeada de rocas y vegetación, especialmente vistosa en épocas de lluvia.

@rays.na 📍CASCADA DE UGUNA Esta zona es preciosa, desde la carretera para llegar al aparcamiento de Saldropo, hasta el camino hacia la cascada. 🌳 Es una ruta cortita y sencilla, pasas por bosques y ves bastantes vacas. 🌊 Finalmente la cascada es simplemente mágica, a principios de octubre (cuando fui yo) caía bastante agua y se veía increíble. 🍀 Si vais, recordar que estáis en la naturaleza y que tenéis que respetarla ♥️ #saldropo #cascada #uguna #paisvasco #senderismo #rutas #planes #naturaleza #fotografía #euskadi #rio ♬ Choking on Flowers - Fox Academy

Otro punto cercano es el Humedal de Saldropo, una zona protegida de turberas y lagunas que sirve de refugio a aves y anfibios. El itinerario circular que conecta Otzarreta, Uguna y Saldropo ronda los 7 kilómetros y puede completarse en unas dos horas, sin grandes desniveles ni complicaciones técnicas.

En la zona también hay mesas de picnic y áreas recreativas para descansar o comer algo. Además, el propio pueblo de Zeanuri ofrece la posibilidad de completar la excursión con un paseo por su casco histórico, visitar la iglesia de Andra Mari o disfrutar de la gastronomía local en restaurantes tradicionales.

Un espacio privileagiado

La fama del Hayedo de Otzarreta ha hecho que en los últimos años reciba un número creciente de visitantes, fotógrafos y excursionistas. Por eso, es importante recordar que se trata de un espacio frágil y protegido, dentro de un parque natural. Conviene seguir los senderos señalizados, no arrancar musgo ni ramas, y llevarse la basura de vuelta. Solo de esa manera el bosque podrá seguir conservando su carácter mágico para las generaciones futuras.

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El Hayedo de Otzarreta no es una ruta de gran esfuerzo ni de largas distancias, pero precisamente ahí radica uno de sus puntos más fuertes. El Hayedo de Otzarreta es un lugar accesible para todos y que tiene la capacidad de llevarnos a escenarios de cuento. Es un bosque pequeño en extensión pero que ofrece una experiencia que no conviene perderse.