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Urtasun cierra la puerta al préstamo del 'Guernica' sin escuchar a más expertos

El PNV insinúa que no quiere analizar el traslado a Euskadi con expertos internacionales para no dejar al museo Reina Sofía sin ese reclamo económico. La vicelehendakari Bengoetxea no se da por respondida

Urtasun cierra la puerta al préstamo del 'Guernica' sin escuchar a más expertosE.P.

El lehendakari Pradales ha solicitado a Pedro Sánchez el traslado temporal del Guernica de Picasso a Bilbao pero, hasta el momento, no ha conseguido que el Gobierno español hinque el diente al debate ni que realice un análisis de las distintas posibilidades logísticas que existen para garantizar su conservación. Ante la tentación de dar carpetazo al asunto con el argumento de que el cuadro se encuentra en un estado delicado, el PNV ha querido forzar una respuesta más detallada del Estado. En una pregunta dirigida al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, de Sumar, el senador del PNV Igotz López le ha pedido que ponga en marcha un grupo de trabajo con técnicos no solo de los museos Reina Sofía y Guggenheim, sino también expertos internacionales para que puedan arrojar una opinión que no sea de parte y para que analicen las distintas posibilidades de traslado que garanticen la integridad del cuadro. Pero el ministro ha dado la sensación de cerrar la puerta a cal y canto: aunque ha mostrado su "empatía" con la reivindicación vasca para no quedar retratado del lado de la popular Isabel Díaz Ayuso, ha mostrado "toda" su confianza en los técnicos del museo de Madrid que descartan mover la obra. En ese sentido, aunque por unos segundos pareció abrir un resquicio al mencionar que hay más de 3.400 obras del museo del Prado fuera de la capital del Estado, justo después arrojó un jarro de agua fría matizando que el informe del Reina Sofía es "claro", "desaconseja el traslado", y su "obligación como ministro" es preservar ese "valiosísimo patrimonio". Igotz López había intentado vencer sus resistencias recordando la "experiencia contrastada" del museo Guggenheim con estos traslados (en algunos casos, son obras escultóricas de extrema complejidad en sus materiales y montaje).

A falta de una respuesta formal al Gobierno Vasco, Urtasun se negó a trasladar de manera temporal el Guernica de Picasso desde el museo Reina Sofía de Madrid hasta el Guggenheim de Bilbao durante nueve meses, desde el próximo 1 de octubre hasta el 30 de junio de 2027, para conmemorar el 90º aniversario del Gobierno de Aguirre y el bombardeo sobre la población civil. Existía la expectativa de que la cruzada de Isabel Díaz Ayuso contra este traslado terminara incomodando al Gobierno español, y que La Moncloa repensara su negativa. La presidenta de la Comunidad de Madrid es la némesis del socialista Pedro Sánchez y, además, después de que llamara "cateto" al PNV, el debate en las redes sociales se ha deslizado por un tobogán no muy respetuoso con el simbolismo de ese cuadro: populares como Rafael Hernando han resucitado teorías de la conspiración como que la obra, en realidad, no representa el bombardeo de 1937, sino la muerte de un torero.

El lehendakari Pradales ha formulado esta petición en sus reuniones con Pedro Sánchez, y la vicelehendakari Ibone Bengoetxea se la ha trasladado al ministro Urtasun. El PNV reivindica, más allá de los aspectos técnicos, el valor político que tendría un gesto de semejante calado en materia de memoria histórica. Pero, si el Gobierno español quiere hacer una lectura puramente técnica, lo que le pide el Gobierno Vasco es que sea una lectura seria, que abandone la comodidad y, en lugar de dar un portazo al traslado por la situación actual del cuadro, piense cuáles podrían ser las condiciones y las vías para que se lleve a cabo sin ocasionar esos desperfectos por los que teme el museo de Madrid. Es decir, Bengoetxea no quiere que le hagan una fotografía sobre la conservación del cuadro como ha hecho el Reina Sofía con su informe, donde desaconseja "rotundamente" el traslado con el argumento de que esta obra es muy vulnerable a las vibraciones durante el transporte y puede perder capas de pintura. Ni siquiera es un informe nuevo, sino una actualización del que ya existía desde 2018. Lo que pide el PNV es pensar cómo se puede salvar ese obstáculo y garantizar un traslado seguro con la tecnología actual y en colaboración con ambos museos.

El PNV ha modulado sus aspiraciones hasta el punto de solicitar un traslado temporal de nueve meses, con lo que, en teoría, tendría que haber desactivado el temor del Reina Sofía a perder una importante fuente de ingresos por la migración de un cuadro que es un reclamo turístico. El PNV se teme ya que las razones no sean siquiera técnicas sino, precisamente, de cálculo económico de las eventuales pérdidas en el propio museo, aunque tiene varias obras de impacto internacional. El Guernica ha recorrido miles de kilómetros por Europa y estuvo también en Nueva York hasta su llegada a Madrid en 1981, porque Picasso no quiso que se exhibiera en el Estado español mientras hubiera una dictadura. Pero, tras su regreso en 1981, nunca ha sido mostrado en suelo vasco, aunque el museo Guggenheim tenía diseñado un espacio para su exposición desde antes de su apertura, y después ha ideado otras posibles ubicaciones para tener los deberes hechos.

"Empatía" de Urtasun, pero sin cambio de posición

De ahí que el jeltzale Igotz López pusiera en valor en la sesión de control que el PNV no pide un traslado definitivo, y le recordó que, para más inri, el cuadro ha experimentado 40 realojos y "nunca jamás ha aterrizado en Euskadi". Admitió que el PNV conoce el estado de conservación de la obra y "no pone en duda" los informes técnicos, pero insistió en crear un grupo técnico con expertos de ambos museos y también internacionales. Terminó zanjando que lo único que hace falta para realizar este análisis es "voluntad política".

Urtasun había comenzado con buenas palabras, con un gesto de "empatía" hacia esta reivindicación para diferenciarse de Ayuso. "Entiendo perfectamente la sensibilidad que hay detrás de la petición del Gobierno Vasco" y de las asociaciones de Euskadi, y que se vincule al aniversario del bombardeo, "frente a quienes han calificado esta petición de catetada". "Este ministerio quiere mostrar respeto institucional y empatía, porque entendemos que representa para Euskadi una demanda importante", dijo, para añadir que es "firmemente partidario de acercar el patrimonio a la ciudadanía" más allá de Madrid, pero con una coletilla: "cuando eso es posible". "Mi obligación como ministro es garantizar el acceso a la cultura, pero hay que escuchar a los técnicos y los informes del Reina Sofía son claros: desaconsejan el traslado de manera rotunda por el riesgo de vibraciones en el transporte, que pueden provocar nuevas grietas o desgarros. El Guernica no es un cuadro cualquiera, es una de las obras más frágiles y lleva sin moverse desde 1992. Presenta deformaciones, craquelado por los antiguos enrollados, ha tenido 11 traslados internacionales... Por eso, todos los técnicos y restauradores coinciden en no someter la obra a más estrés. Celebrar el 90 aniversario debe ser también garantizar que esta obra pueda cumplir 90 años más, que siga explicando lo sucedido a las nuevas generaciones. Mi obligación como ministro es preservar ese valiosísimo patrimonio", sentenció.

El PNV lo volvió a intentar en la réplica, recriminando que el informe del museo se publicara tan solo dos días después de la petición del Gobierno Vasco, y llamó la atención sobre el hecho de que el informe se justifique en que el Guernica es el corazón de la pinacoteca y que el Reina Sofía perdería su razón de ser sin él. "Quizás ahí está la causa del inmovilismo técnico, el problema por el que no quieren que especialistas internacionales estudien la viabilidad del traslado", dejó caer, para añadir que, si la supervivencia del museo depende de esta obra de Picasso, tiene un problema y debería aprovechar esta ocasión para ganar atractivos más allá de este cuadro. Hizo una reflexión más política, para tentar a Urtasun con su paso a la historia si hace un gesto de este calado: "La presencia del cuadro en Euskadi sería un acto de dignificación que nadie jamás ha realizado". "No intentarlo sería imperdonable", remató. El ministro no recogió el guante y se limitó a añadir: "Los técnicos que llevan más de 30 años custodiando la obra tienen toda mi confianza". Su posición es seguir su criterio.

Ibone Bengoetxea asegura que no ha respondido a sus cuestiones

Sin embargo, fuentes de la vicelehendakaritza que dirige Ibone Bengoetxea aseguraron a Grupo Noticias que no se da por respondida y sigue esperando una contestación oficial que aborde las cuestiones que le había planteado la jeltzale sobre los medios técnicos necesarios para la operación. “Las declaraciones de un ministro en el Senado no son una respuesta formal entre gobiernos. El ministro Urtasun no ha hecho referencia a lo que el Gobierno Vasco ha solicitado: realizar un análisis en profundidad sobre cuáles serían las condiciones, medios técnicos, requerimientos y garantías para hacer posible el traslado con la mayor seguridad para una cesión temporal y extraordinaria del cuadro, desde una voluntad compartida. Por lo tanto, el Gobierno Vasco sigue esperando una respuesta”, zanjan.

La portavoz del Govern socialista de Illa sí defiende el traslado

Urtasun es ministro dentro de la cuota de Sumar y, por la mañana, la parte socialista, por boca de la portavoz Elma Saiz, había evitado ser muy categórica y dejó el asunto en manos de Cultura. La posición dentro del socialismo no es unívoca, y una socialista catalana, la portavoz de la Generalitat de Salvador Illa, Sílvia Paneque, ha defendido el traslado temporal del cuadro a Bilbao porque "no solo tiene todo el sentido cultural, sino que, incluso, es un deber democrático", según recoge la agencia Europa Press.

El Gobierno español se ha resistido a dar otros pasos de calado político como pedir perdón en nombre del Estado por ese ataque masivo sobre la población civil y las mentiras posteriores que difundió el régimen franquista. El PSOE no ha querido llegar tan lejos con el argumento de que los socialistas también fueron víctimas del golpe franquista y no se consideran herederos de ese régimen aunque, en sentido estricto, la transición tampoco supuso una ruptura con esa etapa y Juan Carlos I fue designado como sucesor por el dictador. Hasta tal punto ha llegado la situación, que el lehendakari tuvo que sacar a relucir que Sánchez también fue capaz de sacar a Franco del Valle de los Caídos y ahora se le hace cuesta arriba trasladar un cuadro. El PSOE también apoyó la identificación y exhumación de los restos de los republicanos enterrados en ese mausoleo a pesar de los obstáculos judiciales y de las fisuras y goteras de las que alertaban en ámbitos técnicos, y ha contado para ello con el asesoramiento experto del forense Paco Etxebarria.