Las conversaciones entre PNV, PSE y EH Bildu sobre el nuevo estatus de autogobierno siguen en un clima de discreción, pero con algunas fricciones públicas sobre los tiempos de este debate. Por sorpresa y tras unas primeras intervenciones más medidas, Pello Otxandiano acusó este miércoles al presidente del EBB, Aitor Esteban, de actuar con “ansiedad” y mantener una posición errática sobre el agua que ve o deja de ver en la piscina. Hasta tal punto llegó la crítica, que Radio Euskadi le repreguntó a Otxandiano si EH Bildu no tenía prisa con este debate, extremo que negó. Esteban tuvo la ocasión de responderle por la noche en la misma emisora, donde le pidió que se aclare y que diga si quiere actuar con “serenidad” o con “prisa”, porque ambas cuestiones son contradictorias. Y, sin citar a nadie, insinuó que se están planteando cuestiones que quizás no suponen un salto cualitativo en materia de autogobierno, un viaje para el que no serían necesarias estas alforjas. “No hay ninguna ansiedad por mi parte, pero sí una idea clara: si hacemos algo nuevo, tiene que servir para algo, ser algo diferente, no para replicar lo que tenemos ya y que alguno se sienta más tranquilo diciendo que tenemos un texto nuevo”, dijo, aunque después añadió que cree que los tres partidos están en ello. Pero a EH Bildu le dijo sobre los ritmos que “se tendrían que aclarar un poquito”. Esteban sorteó varias preguntas que pretendían arrancarle detalles al respecto, pero se limitó a constatar una verdad de Perogrullo, que cada día que pasa hay menos tiempo, y que “está claro quién” debe dar el paso en estas conversaciones. Hasta ahí pudo leer.

Otxandiano también había acusado a Esteban y al PSE de incurrir en un “déficit democrático” por negociar entre ambos la protección del euskera en las ofertas públicas de empleo, sin EH Bildu. En primer lugar, Esteban aclaró que con EH Bildu sí se habló en su momento, pero el texto que ha presentado está “en un extremo” y le lloverían recursos judiciales, de modo que no solucionaría nada. Como euskaldun, admitió que le gustaría que la lengua vasca fuera la que se escuchara en todos los ámbitos pero, con la propuesta de EH Bildu, los tribunales "nos zumban". Bildu plantea una exigencia generalizada de euskera y, a partir de ahí, establecer excepciones. El PNV plantea dar autonomía a cada institución en función de la realidad social, pero el PSE quiere que el Gobierno Vasco fije algún tipo de marco general. Cabe recordar que, hasta hace poco, el PSE negaba que hubiera razones de peso para una reforma.

Esteban defendió que es necesario dotar de seguridad jurídica a las personas que se presentan al examen para que “no las chafen después de haber estudiado”. Apostó por “buscar un equilibrio”, y eso no pasaría por quedarse en una posición inmovilista y que sigan decidiendo los tribunales sobre este asunto, porque eso supondría más inseguridad jurídica. Pero también rechazó el planteamiento de EH Bildu, porque una cosa son “los deseos”, y otra, “la realidad”.

Niega que esté tocando la puerta de Feijóo

En cuanto a las relaciones con el PP, su reunión con el presidente del partido a nivel estatal y su foto en un desayuno informativo en Bilbao, negó que esté tocando la puerta de Alberto Núñez Feijóo. Encuadró estos contactos en que el PNV ocupa “la centralidad” y tiene que “hablar con todo el mundo”, por “responsabilidad política”. “¿O creen que el PSOE no habla con el PP? La posición del PP sigue siendo de trinchera, alejadísima de nosotros”, aclaró. Además, negó que pretendiera regalar una foto a Feijóo, y dijo que también acudiría a un desayuno protagonizado por Yolanda Díaz o por líderes socialistas. Admitió que podría haber alguna coincidencia “puntual” con el PP, como ocurrió cuando este partido respaldó en el Parlamento al nuevo Ararteko, pero nada más. Los canales están abiertos, pero no están “discutiendo ninguna materia”, ni el PP quiere hacerlo, ni hablan sobre el “futuro”, en referencia a un hipotético cambio de Gobierno en el Estado. Siguen “muy alejados” y así seguirán mientras Vox esté en la ecuación. En el plano europeo, avisó a Ursula Von der Leyen de que “se juega” una moción de censura por su posición ante la guerra en Irán.

Otxandiano lo acusa de “déficit democrático”

Aunque EH Bildu se había decantado en los últimos tiempos por un tono más diplomático para que no se identificara a su grupo con la confrontación, especialmente en el debate sobre el euskera y el nuevo estatus, Pello Otxandiano había endurecido este miércoles por la mañana su discurso contra el presidente del EBB del PNV. Lo acusó de “jugar con las expectativas” sobre el nuevo estatus de autogobierno, porque a veces dice que ve agua en la piscina y otras veces no lo hace; y deslizó que PNV y PSE incurren en un “déficit democrático” por negociar el euskera en las ofertas públicas de empleo sin EH Bildu, aunque se tiene que producir una “alternancia” política en este país.

En Radio Euskadi, Otxandiano pidió “serenidad” en el debate de la reforma del Estatuto de Gernika, porque ve a Esteban “un poco ansioso”. PNV, PSE y EH Bildu mantienen conversaciones discretas para esclarecer si son capaces de pactar unas bases. A juicio de Otxandiano, Esteban accedió a la presidencia del EBB enfriando el debate, después fijó diciembre como fecha de referencia para aclararlo, y posteriormente la ha ido retrasando porque a veces ve agua en la piscina y otras, no. “Jugar con las expectativas no sé si ayuda”, dijo. Cuando le preguntaron si eso quiere decir que no hay prisa, aseguró que sí la hay, pero otra cuestión es “estar introduciendo permanentemente elementos de ansiedad”. Por otro lado, defendió que el blindaje del euskera no se puede plantear “de espaldas a nadie” y se debe residenciar en el Parlamento. Y que, si PNV y PSE no quieren compartir mesa con Bildu, es porque “se deben más entre ellos que al debate democrático parlamentario”: “Denota un déficit democrático”.