Cuando la relación se asomaba al abismo, tras una semana de advertencias del PNV a Pedro Sánchez, los gobiernos vasco y español han alcanzado un acuerdo sobre cinco nuevas competencias para la comunidad autónoma en unos términos que Lakua entiende que se ajustan al pacto político firmado entre el lehendakari Pradales y el presidente español en su reunión del 15 de julio. El lehendakari y la consejera Maria Ubarretxena han llegado a esa conclusión en una reunión que han mantenido esta mañana, y se ha confirmado que este viernes tendrá lugar la Comisión Mixta en Madrid a las 10.30 horas. Los traspasos acordados son las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social por cuidado familiar, las contributivas del desempleo y los subsidios no contributivos del paro, el centro de verificación de maquinaria de Barakaldo sobre la salud laboral, el seguro escolar y el salvamento marítimo, decisión que el lehendakari le ha encargado comunicar ante los medios de comunicación a la consejera Ubarretxena.

Los detalles del acuerdo no se conocerán hasta la firma del viernes, pero Ubarretxena anticipó que han conseguido garantizar que las cinco transferencias se rijan por el modelo del Concierto Económico y el Cupo. Esa es la buena noticia. La mala es que este respeto estuvo en duda hasta "diez minutos" antes de su comparecencia, cuando se produjo in extremis un acuerdo entre las haciendas de ambas partes. Eso condujo a Ubarretxena a hacer una reflexión: exigió otra "dinámica" al Gobierno español en estas negociaciones, más "seriedad" para que no se repita el sainete y la negociación a contrarreloj, porque ya se viene de aplazar esta reunión el 29 de diciembre. Además, aunque el líder del PSE, Eneko Andueza, había dicho a la mañana que las diferencias se centraban en un matiz del seguro escolar, Ubarretxena ha aclarado que había cabos sueltos en la financiación de las cinco materias. Se han resuelto a través de conversaciones en las que ha participado el propio presidente Pedro Sánchez, como pedía el PNV. En la Comisión del viernes estarán, además de Ubarretxena, el vicelehendakari segundo por el PSE, Mikel Torres, que se encargará de gestionar la Seguridad Social; el responsable de Seguridad, Bingen Zupiria, para salvamento marítimo; y el consejero de Hacienda, Noël d'Anjou, para todo lo relativo a la financiación y el Concierto. A modo de chascarrillo y para trasladar la intensidad de las negociaciones, Ubarretxena llegó a decir que habla más con el secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España, que con su marido. La Comisión la presidirá por parte del Estado el ministro Ángel Víctor Torres.

Pedro Sánchez se ahorra de esta forma una crisis en la relación con el PNV en un momento muy delicado de su mayoría parlamentaria, con Junts y Podemos en actitudes más intransigentes y, en general, con buena parte de los socios en una posición entre la incomodidad y la exigencia por las acusaciones del caso Cerdán. Este acuerdo de transferencias ya se empezaba a intuir el miércoles a la noche, cuando las fuentes consultadas por Grupo Noticias admitían la existencia de avances y hablaban incluso de un posible borrador. Además, este jueves a la mañana, antes de que el lehendakari Pradales y la consejera Ubarretxena tomaran oficialmente la decisión, sus socios del PSE contraprogramaban en cierto modo este anuncio por boca de Eneko Andueza. Pero él quitó hierro al asunto y aseguró que, según sus datos, el acuerdo estaba ya al 99,9% y solo quedaba un matiz sobre el seguro escolar. Tanto el PSE como EH Bildu han acusado al PNV de utilizar este proceso por razones partidistas para reforzar su posición, pero las propias declaraciones de esos dos partidos han terminado situando al PNV como el único referente en la presión pública al Gobierno español. Andueza amagó incluso con abrir un nuevo escenario en las relaciones con los jeltzales si no se celebraba la Comisión Mixta y el PNV tomaba represalias contra Sánchez.

Las consecuencias políticas del acuerdo

El acuerdo sobre estas cinco transferencias tiene un valor político doble, porque supone abrirse camino hacia la gestión del régimen económico de la Seguridad Social con la mirada puesta también en el futuro pago de las pensiones, una materia que ha sido un tabú durante décadas en el Estado. La comunidad autónoma vasca será la primera en gestionar las ayudas del paro. Y se evita un terremoto que no hubiera beneficiado a nadie: el malestar del PNV hubiera debilitado a Sánchez; si el PSOE hubiera quedado retratado como un partido que pone pegas a las competencias en Madrid, el discurso del PSE en defensa del Estatuto de Gernika quedaría comprometido en Euskadi; el vicelehendakari socialista, Mikel Torres, se hubiera quedado sin gestionar unas materias que van a multiplicar el contenido de su departamento; el proceso de transferencias sufriría un nuevo parón, y el PNV tendría que haber escenificado un castigo al presidente español que sus adversarios políticos iban a utilizar para situar a los jeltzales cerca del PP.

Aunque el PNV ya había aclarado en anteriores ocasiones que no va a participar en una moción de censura con Vox ni va a votar en contra de todas las medidas de Sánchez de manera indiscriminada, un alejamiento del Gobierno español hubiera añadido un nuevo factor de fricción entre el PNV y Eneko Andueza en la comunidad autónoma o dentro del propio Ejecutivo vasco, donde Mikel Torres será el encargado de gestionar el desempleo. Con este acuerdo, el PNV evita que se cuestione su influencia en el Congreso tras los guiños que Sánchez sí había realizado a ERC y Junts mientras las competencias seguían atascadas. El bloqueo ha afectado también a un ministerio socialista, al de Seguridad Social que lidera Elma Saiz.

Pero también es cierto que el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika aún está lejos. Quedan otras 16 materias que son tan complejas como esta (el resto de prestaciones de la Seguridad Social, puertos y aeropuertos, entre otras), los plazos del acuerdo de investidura del PNV con Sánchez están incumplidos desde que terminó el año pasado, y ahora se va a celebrar la Comisión Mixta con retraso, porque tendría que haberse producido el 29 de diciembre pero fue aplazada. En cuanto al resto de competencias, las tendrán que abordar el lehendakari Pradales y el presidente Sánchez en una Comisión Permanente que tendrá lugar en los próximos días y servirá para escenificar un compromiso general y público con el cierre total del Estatuto. Antes de comunicar el acuerdo sobre las cinco transferencias, el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, lamentó que siempre haya que estar "hasta el último segundo del último minuto" con el Gobierno español para que cumpla sus compromisos, y que él mismo haya tenido que salir "con firmeza" para que "hagan caso" a lo firmado.