El PSE se ha vuelto a situar del lado del Gobierno español que lideran los propios socialistas y ha restado trascendencia a las últimas discrepancias sobre la transferencia de cinco competencias a la comunidad autónoma vasca. Eneko Andueza ha querido presionar a sus socios del PNV y no a Pedro Sánchez antes de conocerse la decisión del lehendakari Pradales y de la consejera Maria Ubarretxena sobre la Comisión Mixta de Transferencias de mañana. Ha dicho que el acuerdo está cerrado al 99,9% y ha limitado las diferencias a un matiz, a una referencia en el escrito sobre el seguro escolar, una competencia cuya trascendencia ha querido rebajar de por sí con el argumento de que únicamente supone el cobro de 35 cuotas y 100.000 euros al año.
Según dijo en Radio Popular, está cerrado el acuerdo en las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social por cuidado familiar, las prestaciones contributivas del desempleo y el subsidio no contributivo del paro, el centro de verificación de maquinaria de Barakaldo sobre la salud laboral, y el salvamento marítimo. Sobre todo, puso en valor las ayudas del desempleo, que supondrían contar con 400 personas para gestionarlas y manejar 800 millones de euros. Lo gestionaría el vicelehendakari socialista, Mikel Torres, y parece que el PSE quiere amarrar pájaro en mano con una materia que daría más contenido a su departamento. A su juicio, no celebrar la Comisión Mixta sería una "irresponsabilidad y un grave error". Es más, aunque el pasado mes de noviembre había dicho en un desayuno informativo que los sucesos de la política madrileña no iban a condicionar la política del PSE, esta vez ha amagado con un cambio de escenario en Euskadi si el PNV toma represalias contra el presidente español, Pedro Sánchez, en caso de que no haya acuerdo de transferencias.
A su juicio, si no se consiguiera un acuerdo sobre las cinco materias, habría que ponderar que sí se ha conseguido en las otras materias y celebrar la Mixta. Cuando le preguntaron si afectaría a la relación en Euskadi que no se celebrara la Comisión Mixta y que hubiera una medida contundente del PNV sobre Sánchez, dijo que las palabras de Aitor Esteban se acercan mucho más a "una amenaza" que a un intento de buscar un acuerdo. "La relación se deterioraría, la confianza se quebraría y entonces estaríamos ante un nuevo escenario en España y, por qué no decirlo, también en Euskadi, porque nosotros evidentemente tendríamos que valorar esa situación. No vamos a jugar a la irresponsabilidad. Si el PNV cruzara determinadas líneas, a lo único que estaría contribuyendo es a acercar al PP y Vox a La Moncloa", lanzó. Admitió que en sus conversaciones con Sánchez ha salido a relucir la preocupación por el malestar del PNV, y Andueza ha aportado en ellas su perspectiva.
Críticas a sus socios del PNV
Andueza se quiso reivindicar y aseguró que él mismo ha tenido conversaciones con el lehendakari Pradales y el presidente Sánchez. Le quiso disputar informativamente este asunto al PNV, ya que reveló que a las 9.00 horas iba a tener lugar una conversación telefónica entre la consejera Maria Ubarretxena y el secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España. Sin embargo, opinó que lo que hace la parte del PNV es una escenificación, que intenta "tensar y sacar rédito" de esta situación. En cuanto a la negociación de un nuevo pacto estatutario o nuevo estatus de autogobierno, avisó de que, si PNV y EH Bildu no cambian de actitud, harán "encallar" las conversaciones. Volvió a poner el foco en que ese texto tiene que pasar el filtro del Congreso de los diputados.