Euskadi y Madrid apuran la negociación de las transferencias con todos los escenarios abiertos
Los contactos siguen, y el PNV avisa a Sánchez de que no será tan “flexible” y dialogante en el Congreso si no cumple
La negociación de las transferencias entre los gobiernos vasco y español puede acabar bien o mal. Todos los escenarios permanecen abiertos, y no se ha confirmado si podrá celebrarse este viernes la Comisión Mixta para firmar cinco nuevas competencias para Euskadi, a la espera de un acuerdo in extremis sobre la financiación de varias prestaciones de la Seguridad Social que dependen del ministerio socialista y que tienen que pasar a manos de las instituciones vascas. No es que la negociación esté parada. Los contactos se han mantenido este miércoles, pero no se aclara de manera pública si ha llegado ese impulso político que estaba esperando el PNV para desbloquearlo, para que alguien del Gobierno español a niveles más altos haga valer el acuerdo marco que ya habían suscrito el presidente Sánchez y el lehendakari Pradales en julio. El principal incentivo que tiene Sánchez para resolver este enredo es evitar una crisis en su relación con el PNV y un incumplimiento del Estatuto de Gernika que no beneficia a nadie, tampoco a los socialistas vascos.
La parte socialista del Gobierno Vasco, que es precisamente la que va a gestionar estas nuevas competencias, sigue mostrándose optimista por boca del vicelehendakari segundo, Mikel Torres, quien prácticamente da por hecho que la Comisión Mixta se va a celebrar. En cualquier caso, quizás no cabía esperar un tono pesimista por parte de un representante que forma parte del mismo partido que lidera el Gobierno español. El PNV, que dirige el departamento de Autogobierno con Maria Ubarretxena y tiene cinco votos indispensables para Sánchez en el Congreso, se mantiene en su papel y presiona al presidente español utilizando esa posición de influencia en el Estado. Ha vuelto a avisar a Sánchez de las consecuencias que tendría un nuevo incumplimiento de los acuerdos.
El presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, ha anticipado este miércolesque su partido ya no será tan “flexible” con aquellas medidas que no le gusten ni será tan dialogante si Sánchez no cede las competencias. Este hubiera sido un aviso inofensivo hace unas semanas, cuando la producción legislativa estaba paralizada en el Congreso y había pocas opciones de tumbar nada, pero Sánchez está tratando de escenificar que la legislatura sigue viva y ha echado a rodar proyectos de ley sobre el derecho a la propia imagen y el honor, medidas de vivienda y un decreto ómnibus. Por tanto, un incumplimiento de los acuerdos llevaría al PNV a endurecer su posición y agravaría la debilidad de Sánchez, que ya se enfrenta a la actitud más intransigente de otros socios como Junts y Podemos. A nadie se le escapa que el PNV tiene ciertas limitaciones para escenificar este castigo porque no piensa beber del cáliz de una moción de censura con Vox, y tampoco piensa votar en contra de todas las medidas que le presente el PSOE de manera indiscriminada porque habrá algunas que sí comparta. Pero ahora se le abre un abanico mayor de votaciones en las que jugar sus cartas. Y ya lleva semanas avisando de que será más puntilloso en las negociaciones y no tragará aquello que no le guste. Necesita alicientes y que se cumplan los acuerdos. La situación es lo suficientemente incómoda tras el estallido del caso Cerdán y las denuncias de acoso sexual en el PSOE como para que Sánchez pida una fe ciega a ningún socio.
El calendario de competencias y los plazos incumplidos
La Comisión Mixta tendría que firmar las prestaciones no contributivas por cuidado familiar, las prestaciones contributivas del desempleo y el subsidio no contributivo del paro, el seguro escolar, el centro de verificación de maquinaria de Barakaldo que guarda relación con la salud laboral, y el salvamento marítimo. Sumar dijo hace unos días que su parte, las prestaciones del paro, ya está cerrada con el Gobierno Vasco, pero ni Ubarretxena ni el PNV contemplan celebrar una Comisión Mixta a medias, para firmar solo parte de las materias. Si finalmente se acuerdan todas, tendría que convocarse poco después la Comisión Permanente entre el lehendakari Pradales y el presidente Sánchez para abordar el resto del calendario y escenificar un compromiso político con las otras 16 competencias que quedan. El pacto de investidura con el PNV obligaba a Sánchez a cumplir el Estatuto de Gernika en un plazo “improrrogable” de dos años que terminó el pasado mes de diciembre. Por tanto, el plazo está incumplido, y la propia Comisión Mixta tendría que haberse producido el 29 de diciembre y ya ha sido aplazada una vez.
Si Sánchez no cumple, que no pida al PNV que sea "flexible"
En declaraciones a los medios de comunicación tras una reunión con el grupo parlamentario del PNV en Oiartzun, Esteban pidió “un poco de seriedad”, y avisó de que, o se cumple lo pactado, “o evidentemente el PNV, en sus relaciones con el Gobierno español, no va a seguir en la misma actitud de diálogo”. Aunque aclaró que no iba a ponerse la venda antes que la herida, sí deslizó que “probablemente habrá muchos temas en los que hablemos mucho menos”, y que “la actitud que siempre hemos tenido a la hora de buscar acuerdos, de ser flexibles, incluso con algunas cosas con las que quizás no estábamos de acuerdo al 100%, eso evidentemente va a cambiar”. Confirmó que se han producido reuniones el lunes, el martes y también se ha hablado este miércoles. Y, además, criticó a Sánchez que no esté contando con el PNV para las medidas del alquiler.
Ubarretxena avisa a Sánchez: el acuerdo de transferencias que firmó en julio es “oficial y legal”
El socialista Mikel Torres cree que habrá Comisión Mixta
Por su parte, el vicelehendakari Torres, el encargado de gestionar las nuevas competencias si llegan, dijo en TVE que “el traspaso de competencias está más cercano”. “Estoy convencido de que el acuerdo va a ser posible y de que el viernes celebraremos la Comisión”, alentó. “Yo soy optimista. Creo que a última hora de hoy (por este miércoles) podremos cerrar ya el acuerdo para las cinco transferencias, ya que prácticamente hemos consensuado el 95% pero, a veces, esa pequeña parte que falta es lo más complicado. Son detalles, pero son importantes porque la voluntad del Gobierno Vasco y del central es que las transferencias vengan en las mejores condiciones posibles para prestar, al menos, el mismo servicio que presta el Estado”, dijo, para resaltar la entidad de algunas de las materias, como las prestaciones de desempleo, porque la CAV va a ser la primera comunidad en recibir estas competencias, son 800 millones de euros y más de 500 trabajadores. “El departamento de Trabajo y Empleo va a completar el sistema vasco de políticas de empleo, integrando políticas activas y pasivas bajo una misma estrategia”, reivindicó.
Temas
Más en Política
-
Esteban rechaza los “frentes” y contrapone las “soluciones concretas”
-
El secretario de Presidencia avisó a Mazón a las 19:25h: "Va a haber un huevo de afectados"
-
EH Bildu evita presionar a Sánchez con las transferencias y ve intereses partidistas en el PNV
-
El tribunal que juzgará a Ábalos, Koldo y Aldama: seis magistrados y una magistrada