La Guardia Civil ha señalado en un informe la responsabilidad de cuatro exjefes de ETA en el secuestro y posterior asesinato del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco, del que se cumplirán 25 años el próximo 12 de julio. El instituto armado ha remitido un informe al Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional en el que apunta a los que fueran miembros de la cúpula de ETA José Javier Arizcuren, Kantauri; Mikel Albisu, Antza; Ignacio Gracia Arregui, Iñaki de Rentería; y María Soledad Iparraguirre, Anboto, en el crimen de Miguel Ángel Blanco, según informan a Efe fuentes jurídicas. Estos informes se van a utilizar en la causa de la Audiencia Nacional que trata de aclarar si la cúpula pudo ser responsable por omisión del asesinato, por no haber dado la orden de no asesinar al exconcejal del PP.

La Guardia Civil subraya el poder de control y decisión que tenía Zuba (comité ejecutivo de ETA) en los atentados, y señala la responsabilidad de estos cuatro exjefes de ETA en el atentado. Para sostener ese argumento, la Guardia Civil ha puesto de ejemplo al juez el secuestro durante 532 días del funcionario de Prisiones José Antonio Ortega Lara, según explican las fuentes. El instituto armado subraya que en la puerta del zulo donde mantenían escondido al funcionario había unos mensajes en clave con la orden de que, si los secuestradores veían una determinada palabra en prensa, la orden era liberarlo o asesinarlo, precisan las fuentes.

El informe de la Guardia Civil se enmarca en la causa que investiga el juez Manuel García Castellón a raíz de una querella interpuesta por la asociación de víctimas Dignidad y Justicia contra nueve exdirigentes de ETA. La clave de este procedimiento es si los exjefes de ETA pudieron ser responsables por omisión del crimen de Miguel Ángel Blanco porque hubieran podido impedir de algún modo su asesinato durante las 48 horas en las que estuvo secuestrado, un episodio que desencadenó un fuerte rechazo social que se volvió contra la organización ya desaparecida.

Disciplina

El juez investiga asimismo si los entonces miembros del comité ejecutivo de ETA en el momento de los hechos dieron la orden de asesinar al concejal, si bien fuentes consultadas por Efe subrayan la dificultad de determinar este extremo. El informe del instituto armado se une a otro presentado por la Ertzaintza hace unas semanas, en el que subrayaban que era el comité ejecutivo quien trazaba la estrategia de la banda y el resto de miembros estaba sujeto a la disciplina y “órdenes” que este dictaba.

Al analizar el modo de actuar de la organización ya desarmada y disuelta, los agentes afirman que la dirección de ETA era quien transmitía “instrucciones precisas a los comandos operativos de las acciones a realizar, por lo que cuando estas se llevaban a cabo la dirección de ETA-M sabe ya de antemano quién las ha cometido”.