Bilbao. El lehendakari ohia Juan José Ibarretxe aprovechó la recogida de un premio en el ayuntamiento tarraconense de Torredembarra para ofrecer un discurso a favor del derecho a decidir de vascos y catalanes, y muy crítico con la respuesta del Gobierno español, al que situó a años luz del talante democrático que estaría exhibiendo el primer ministro británico David Cameron ante las reivindicaciones de Escocia.

Ibarretxe acudió ayer a la localidad para recibir el Reconocimiento al País Vasco, dentro de los Premios Vila de Torredembarra, y del XXVI Premio de Periodismo Mañé y Flaquer. El galardón, creado en 2001 y que en anteriores ediciones ha recaído en EITB, el periodista Martxelo Otamendi o el escritor Kirmen Uribe, ha ido a parar en esta ocasión a manos del que fuera lehendakari entre 1999 y 2009.

En un acto institucional abierto al público y celebrado en la Sala de Plenos del Ayuntamiento, Ibarretxe se mostró convencido de que los pueblos catalán y vasco han iniciado un camino democrático de profundización en sus identidades que "no tiene vuelta atrás". El jeltzale consideró que "defender nuestra identidad es defender nuestra economía", y trasladó su discurso a Reino Unido para fijarse en la gestión de las reivindicaciones de Escocia. Tras recordar que Cameron reconoció que "Reino Unido no puede mantener un país en su seno contra la voluntad de su pueblo", criticó la postura de Madrid. "Qué diferencia con un Gobierno español que simplemente niega el principio democrático, que prohibió que se consultara al pueblo vasco, y que amenaza con hacer lo mismo en el caso de que se atrevieran las instituciones de Catalunya. Qué escaso poso democrático el de quienes así actúan", lanzó.

El lehendakari ohia lamentó que no se tenga derecho a preguntar, y quiso respaldar a Catalunya al emular unas recientes declaraciones del president Artur Mas. "Ni en Madrid ni en Bruselas se decidirá el futuro de Euskadi y de Catalunya. El futuro está en nuestras manos y, si hay una mayoría clara detrás de la creación de un proyecto de nación con personalidad propia en Europa y en el mundo, nada, ninguna constitución y ningún gobierno democrático, podrá parar nunca las legítimas aspiraciones refrendadas por el pueblo catalán y el pueblo vasco".