BILBAO. El Consejo del Gobierno vasco aprobó ayer la nueva estructura orgánica del Departamento de Lehendakaritza en la que destaca la creación de dos nuevas secretarías y el aumento del número de altos cargos tanto con respecto al anterior ejecutivo como de las propias previsiones y las anuncios realizados por el actual gabinete liderado por Patxi López. Los mensajes en favor la austeridad proclamados a los cuatro vientos en la campaña electoral y en los momentos preliminares a la formación del nuevo gobierno han dado paso, a tan sólo ocho meses del inicio de su mandato, a un importante dispendio al engordar la nómina de cargos de confianza y a la ampliación de la estructura orgánica del área de Presidencia.

La ampliación de la estructura es justificada por la asunción de las tareas de la anterior Vicepresidencia, pero incluso en ese caso el aumento de secretarías supera las que sumaban los dos departamentos del Ejecutivo Ibarretxe que ahora han sido fusionados. La subida es más acentuada aún en el caso de los altos cargos, capítulo en el que el gabinete de López supera con creces la veintena frente a los diecisiete de su predecesor, sumando los departamentos de Ibarretxe e Idoia Zenarrutzabeitia.

La última incorporación al equipo del lehendakari adquirió ayer carta de naturaleza en el Consejo de Gobierno, que nombró a Emilio Alfaro secretario general de comunicación. El periodista de El País sustituye en el cargo a Andoni Unzalu, que tras ser cesado pasará a ocuparse de la secretaría general de participación ciudadana y documentación.

Los datos de la última oleada del Euskobarómetro, amén de otros sondeos y encuestas públicas o privadas, que han ido evidencia la falta de confianza que el Gobierno vasco despierta entre los vascos, encendieron las alarmas del Ejecutivo de López, que para responder a sus problemas de comunicación ha decidido llevar a cabo una reestructuración en la comunicación de la Lehendakaritza. Sobre Alfaro recaerá en adelante la responsabilidad de revertir el déficit de imagen que arrastra el lehendakari y para ello se aplicará en la creación de una estrategia de comunicación para subsanar la falta de liderazgo de López y de un programa de gobierno sólido de su ejecutivo.

A este respecto, el lehendakari llegó a admitir que tiene "un problema de comunicación" porque no ha sabido "vender" su gestión. Todo ello, pese a que ha contado con el beneplácito de la casi totalidad del arco mediático vasco y estatal que le acompañado sumisamente en estos ocho meses por aquello de que Euskadi y el pacto PSE-PP son una cuestión de Estado.

Alfaro se convierte en una de los hombres fuertes del lehendakari, tras José Manuel Salinero, secretario general de presidencia y brazo derecho de López. De hecho, Salinero es el único que ha salido indemne de los embates demoscópicos que ha soportado el lehendakari que le han obligado a remodelar sobre la marcha su círculo más cercano de colaboradores.

El listado de nombramientos y ceses aprobado ayer por el Consejo de Gobierno fue tan amplio como los de los meses de julio y septiembre, en los que el ejecutivo empezó a echar andar. Además de las citadas designaciones y ceses, también quedó prácticamente definida la red de delegados de acción exterior del Gobierno vasco con los nombramientos oficiales de los delegados de Bruselas, Colombia y Argentina.