Nuevas amenazas de boicot en el tenis
Varios jugadores, entre los que se encuentra Sinner, planean boicotear los dobles mixtos del US Open
La paz entre los principales tenistas del mundo y los organizadores de los Grand Slams no parece estar cercana. Lo que comenzó hace más de un año como una reclamación formal, pero sin anuncio público, para revisar el reparto económico de los grandes torneos se ha transformado en un pulso abierto que amenaza con alterar el proyecto impulsado por el US Open hace solo un año.
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Según una información publicada por The Times, un grupo de jugadores de primer nivel, entre ellos el número 1 mundial, Jannik Sinner, estudia no disputar el torneo de dobles mixto del Grand Slam estadounidense como medida de presión en las negociaciones que mantienen con las organizaciones de los cuatro grandes campeonatos del tenis. La iniciativa supondría un golpe para la organización neoyorquina, que había convertido esa competición en un reclamo para público, publicistas y medios de comunicación.
La amenaza llega en un momento especialmente sensible para el circuito.Wimbledon anunció esta semana un incremento histórico del 20% en su bolsa de premios, que alcanzará los 74,3 millones de euros, la mayor subida anual registrada por el torneo londinense. Sin embargo, la medida no ha logrado apaciguar el conflicto entre los jugadores y los organizadores.
Demandan una mayor parte de los ingresos generados
Detrás de este pulso no está solamente una cuestión salarial. Un nutrido grupo de tenistas, tanto masculinos como femeninos, llevan meses reclamando una mayor parte de los ingresos generados por los Grand Slams. En concreto, demandan el 22%, que es lo que reparten los demás torneos, así como otros deportes. Pero además también solicitan mejoras en materia de bienestar, fondos de protección para los jugadores y una mayor presencia en los procesos de toma de decisiones.
La tensión se hizo visible durante Roland Garros, donde varios jugadores redujeron su aparición en los medios de comunicación y limitaron sus comparecencias públicas a un cuarto de hora como señal de protesta. Aquella acción fue interpretada como una advertencia a los organizadores de los grandes torneos, que hasta ahora habían respondido con incrementos graduales en los premios económicos.
Un ataque a un proyecto recién nacido
El posible escenario de boicot adquiere una dimensión especial porque afectaría al torneo de dobles mixto rediseñado por el US Open en 2025. La competición fue trasladada a la semana previa al inicio de los cuadros individuales y reunió a algunas de las mayores figuras del circuito. La presencia del propio Sinner, Carlos Alcaraz, Novak Djokovic o Emma Raducanu disparó el interés generando unas audiencias inéditas para una modalidad históricamente relegada a un segundo plano. Precisamente por ese éxito, los tenistas han puesto su foco de atención en este torneo. Los jugadores saben que la ausencia de las grandes estrellas restaría atractivo.
Si bien, no existe unanimidad entre los tenistas. La transformación del dobles mixto ya provocó críticas entre especialistas de la modalidad, que consideraron que el nuevo formato reducía las oportunidades para quienes juegan exclusivamente en el circuito de dobles. Ahora, este torneo se ha convertido en una moneda de cambio.
Sinner se ha convertido en una de las voces más visibles del movimiento. El italiano ha insistido en las últimas semanas en que la discusión va más allá de los premios económicos y tiene relación con el reconocimiento que reciben los jugadores por su papel en la industria del tenis. El líder del ranking mundial considera que los protagonistas del espectáculo no están siendo escuchados con la atención que merecen.
Cuestión de respeto
“Va más sobre el respeto, porque creo que damos mucho más de lo que estamos recibiendo. Por supuesto, hablamos sobre dinero. Lo más importante es el respeto, y simplemente no lo sentimos. Creo que los jugadores estamos un poco decepcionados del resultado de Roland Garros. Así que veremos qué es lo que viene. En el próximo par de semanas sabremos el prize money que habrá en Wimbledon, y después en el US Open, y esperamos que sea mejor. Así que entiendo a los jugadores hablando de boicot porque también es un lugar por el que hay que empezar. Llevamos mucho tiempo con esto, veremos en el futuro”, manifestó Sinner.
Mientras Wimbledon intenta rebajar la tensión con el mayor incremento de premios de su historia, todas las miradas se dirigen ahora hacia el US Open, que aún no ha presentado de manera oficial su propuesta económica para la próxima edición. La batalla no parece estar cerca del final. Es más, a medida que transcurre el tiempo las acciones se van endureciendo. Todo comenzó con cruces de comunicados internos y ahora se va camino del segundo boicot este año.
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