El tiempo respetó el peso de la tradición y proporcionó una tregua para que la carrera más antigua sobre asfalto de Euskadi pudiese disputarse en una jornada soleada en la que la lluvia únicamente hizo su aparición justo después de que cruzara la línea de meta el grueso de los corredores. Una tregua que no respetó de igual manera el viento, que en algunos tramos del recorrido hizo apretar los dientes a los participantes, aunque fue más llevadero que el año anterior. De esta manera, los 2.000 atletas que tomaron la salida este domingo en la carrera Las Arenas-Bilbao desde el Puente Bizkaia de Getxo gozaron de unas óptimas condiciones para la práctica deportiva, con once grados de temperatura y un cielo despejado en los 12.335 metros de recorrido

En este sentido, desde las diez de la mañana, los aledaños del transbordador se llenaron de corredores dispuestos a disfrutar de un escenario idílico por la ribera del Nervión. Unos prolegómenos que transcurrieron entre selfies, carreras para calentar, estiramientos para poner las piernas a punto y el último cafecito en los bares del entorno para cargar pilas y llegar a tope a la línea de salida.

Nadie quería perderse esta histórica prueba, que se remonta a 1930 y que es, además, la segunda cita más antigua del Estado tras la Jean Bouin catalana. En esta ocasión, celebró su trigésima edición ofreciendo una fiesta atlética llena de colorido y buen ambiente. Cabe recordar que, aunque surgió antes de la Guerra Civil, después de diversas interrupciones desapareció definitivamente hasta que en 1995 inició su etapa moderna. Anteriormente, se celebraba el último día del año, al igual que las populares San Silvestres, pero hace siete años abandonó esa fecha para asentarse definitivamente en el primer mes del año.

Tras el pistoletazo de salida, la tregua inicial duró poco. Pasados los primeros kilómetros, los favoritos empezaron a mostrar sus cartas endureciendo el ritmo para seleccionar al grupo de cabeza. Allí estuvo siempre presente el que, a la postre, sería el ganador: Kevin Viñuela. “De salida hemos ido a un ritmo relativamente cómodo, sin apretar mucho, pero luego me he puesto a tirar y he arrastrado a alguno. He ido junto a Kevin, que sé que tiene mucha calidad, pero en esos primeros kilómetros el viento pegaba fuerte de cara, por lo que he preferido guardar un poco”, valoró el tercer clasificado, Xabier Tijero, quien reconoció la superioridad del primer clasificado. “Kevin ha estado en cabeza todo el rato y luego me ha soltado y se ha ido en solitario. Ha sido una victoria merecida", manifestó.

En imágenes: carrera Las Arenas-Bilbao Borja Guerrero

Precisamente, en el ecuador de la carrera, sobre el kilómetro seis, llegó el corte provocado por Kevin. Con el viento castigando de forma lateral, el triatleta natural de León consiguió mantener su ritmo para llegar en solitario y detener el cronómetro en 39 minutos y 27 segundos. Una victoria en la que, además, disfrutó plenamente de la experiencia de correr por la ribera de la ría. "Es la primera vez que participo en esta carrera y tenía ganas de correr por toda la ría", resumió satisfecho.

A la capital vizcaina entraron por el barrio de San Ignacio, donde los participantes se encontraron con un puesto de avituallamiento en la curva de Elorrieta. Después siguieron por la avenida Zarandoa, Camino de Morgan, Ballets Olaeta hasta uno de los puntos decisivos como es el ascenso al Puente de Euskalduna. Desde allí descendieron con el viento a favor hacia Olabeaga, para introducirse por el Paseo de Uribitarte, donde cruzaron la línea de meta frente al Ayuntamiento de Bilbao.

La primera mujer en cruzar la línea de meta fue Miriam Martínez, que no fue plenamente consciente de que iba en cabeza hasta cerca del kilómetro nueve. Durante gran parte del recorrido fue la encargada de tirar de uno de los grupos y la presencia del viento le pasó factura, pero finalmente consiguió llegar en cabeza. “He intentado coger la espalda de alguien y con eso he podido tirar hasta el final”, reconoció la atleta del club Efecto Dorsal de Bilbao, que aglutina a triatletas y amantes de las carreras de montaña. “Estamos buscando chicas, así que les animo a que se apunten y puedan disfrutar de las carreras”, concluyó.