El nombre de Hodei Rivas sigue creciendo dentro de la gimnasia rítmica. Con solo 13 años, el joven ermuarra se ha proclamado campeón de la Copa de España masculina en categoría infantil, tras firmar una actuación impecable en el polideportivo municipal de Gallur, al suroeste de Madrid. Su impresionante puntuación de 19.700 le alzó hasta la primera plaza.
Una madurez férrea
Quien le conoce sabe que nada es casualidad. Hodei compite con una madurez que sorprende para su edad y que ya se intuía desde sus primeras apariciones. Cada salto, cada giro y cada transición llevan detrás horas de constancia y un amor absoluto por su deporte. No es extraño verle estudiando rutinas de grandes gimnastas, intentando comprender sus movimientos para después replicarlos con su propio estilo.
Seguro y con precisión
Miembro del Club Olazarmendi -junto a Ane Fernández, 13ª en la clasificación femenina-, el joven vizcaino se ha ganado el cariño del público. Sobre el tapiz transmite una seguridad tranquila, una forma de moverse que combina la precisión y pasión. La Copa Base Individual Iberdrola reunió a algunas de las promesas más destacadas del Estado. El podio lo completaron el canario Diego Jesús Ruano y Alonso Barba, del equipo Venus.
El salto competitivo que ha dado el joven ermuarra también merece mención. “Ha pasado de competir en escolar a hacerlo en nacional en muy poco tiempo. Y además preparando tres aparatos, que es muchísimo trabajo para un gimnasta de su edad”, señalan sus entrenadoras Laura Carrillo e Itxaso Zubia.
"Se deja la piel cada día"
Desde el Club tienen una filosofía muy clara. “No queríamos subirle de categoría por subir. Queríamos trabajar con él de una manera distinta, respetando sus ritmos, cuidando su evolución y manteniendo un ambiente sano con su grupo de compañeros”. Ambas coinciden en que Hodei es un ejemplo tanto dentro como fuera del tapiz. “A nivel físico y emocional, entrenarle es un lujo. Se deja la piel cada día”, explican con orgullo. El joven deportista continúa demostrando que su pasión por la gimnasia va mucho más allá de las medallas. Y, viendo su evolución, todo apunta a que este nuevo título será solo uno más en un camino que todavía tiene mucho por delante.