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Marko Todorovic presenció desde la grada la vuelta al trabajo del Bilbao Basket

Según Álex Mumbrú, solo piensa ya en el Fuenlabrada

Marko Todorovic presenció desde la grada la vuelta al trabajo del Bilbao Basketefe

Bilbao - Con Marko Todorovic sentado en la grada de La Casilla, esperando a que el Barcelona Lassa dé el O. K. definitivo a la operación que le vuelva a convertir en hombre de negro de pleno derecho, el Dominion Bilbao Basket regresó ayer al trabajo con la derrota cosechada en Málaga todavía fresca en la memoria colectiva porque el guion siguió unos parámetros por desgracia demasiado repetitivos: muchos minutos de control del marcador para venirse abajo en los compases finales. Las jornadas pasan, los rivales para las últimas plazas del play-off aumentan y, por consiguiente, los hombres de negro apuestan por lo inmediato, por el partido a partido. Atendiendo a su discurso, en sus mentes no hay nada más allá del próximo sábado, de la visita del Montakit Fuenlabrada.

Fue Álex Mumbrú el que ayer tomó la palabra para personificar esta filosofía. ¿Qué le dice al capitán ser el máximo anotador de la ACB? “Nada, son simplemente números. No solo yo, probablemente todos lo cambiarían por tener una o dos victorias más”, aseguró. ¿Qué supone para el grupo el inminente regreso de Marko Todorovic? “Eso tenéis que hablarlo con quien domine el tema, yo no lo domino”, zanjó, aunque posteriormente, tirándole de la lengua, concedió que “cualquier buen jugador que pueda venir es importante para el equipo, para ser mejores, para crecer como grupo, más ahora que venimos de una derrota dura”. En su discurso solo hubo lugar para analizar la última derrota y desgranar el potencial del sorprendente Montakit Fuenlabrada. “Jugamos muy bien durante muchos minutos del partido, controlándolo, y al final un par de pérdidas nos sentenciaron. No supimos rematar a dos o tres minutos del final. Estas cosas pasan, sobre todo fuera de casa. Es una derrota complicada y ahora hay que pensar en el siguiente partido, el Fuenlabrada en casa, un rival que tiene dos triunfos más que nosotros y que está jugando muy bien”, apuntó.

En opinión de Mumbrú, “es exagerado decir que no hay margen de error porque todavía quedan nueve jornadas y si ganas dos o tres partidos te vas arriba y si los pierdes vas para abajo”, aunque sí que reconoció que “es un partido importante porque es un rival directo que, además, nos ganó en su cancha. Está jugando un gran baloncesto incluso teniendo lesionado a Popovic. Estuvieron en la Copa, cambiaron de entrenador y siguen al mismo nivel... La verdad es que fallan en muy pocas cosas, para llevar catorce victorias tiene que ser así. Es un rival complicado que juega igual de bien en casa como fuera, como acaba de demostrar ganando en una cancha difícil como la de Andorra”.

Cerrar los partidos El alero catalán reconoció que para el vestuario es duro haber cosechado en Málaga otro partido después de haberlo ido ganando hasta los compases finales. “Lo que sabemos es que somos un equipo que competimos durante muchos minutos y está claro que este año hemos perdido varios partidos al final. Sito incide en dónde fallamos, pero cuando estás en los momentos de tensión, sobre todo fuera de casa, no es fácil cerrar los partidos. Quedan nueve jornadas, hay que cerrarlos lo antes posible”, expresó, haciendo notar la ventaja de que cinco de esos choques vayan a ser en casa: “Miribilla va a ser fundamental. Estamos todos en un pelotón, hay dos o tres plazas para muchos equipos aspirantes. El Bilbao Arena debe ser un fortín. Se ha igualado todo, pero al final de la primera vuelta para entrar en la Copa estábamos en una situación bastante parecida”.