BILBAO. El Campeonato de Bizkaia de Aizkolaris de Primera mantiene su guión inalterado desde 2007, año en el que un espigado joven arratiarra irrumpía con fuerza en el panorama aizkolari. Desde entonces, Aitzol Atutxa ha sumado hasta cinco txapelas consecutivas, la última la que logró ayer en Urduluz donde nuevamente impuso su ley y donde otro joven especialista de Ugao, Aritz Irazabal, se hizo con la segunda plaza, eso sí, a más de ocho minutos del campeón.

Por primera vez en los últimos años, la gran fiesta vizcaina del hacha salía de su sede habitual en Zeanuri y la experiencia no fue buena. Apenas un centenar de personas secundaron la convocatoria en el frontón de Urduliz, que mostró y aspecto frío y desangelado. Para entrar en calor, los seis aizkolaris participantes acometieron unas labores compuestas por media docena de piezas (cuatro de 54 pulgadas, dos de 60 y otras dos de 70 pulgadas).

El ejercicio fue dominado de principio a fin por Atutxa II, que obtuvo una marca de 24:49. Su tremenda superioridad abrió una brecha insalvable, la mayor del último lustro. Así, la emoción vino de la mano de Irazabal y Mendieta. Este último, subcampeón en anteriores ediciones, cedió su puesto a Irazabal, que tras vencer en tres ocasiones el Campeonato de Segunda, este año ha entrado fuerte en la máxima categoría provincial. Este muchacho de Ugao, de 21 años, paró el crono en 32:59 y apunta buenas maneras de cara a los campeonatos oficiales. Por su parte, Julen Mendieta tuvo que conformarse con la tercera plaza que le dieron sus 34:52. Amando Larrea fue cuarto (36:57), Jesús Guisasola quinto (38:22), mientras que Alex Txikon cerró la clasificación con 40:04.

Con esta nueva txapela, Atutxa II cierra un año cargado de éxitos en el que también se ha llevado los títulos por parejas de Bizkaia y Urrezko Aizkolariak.