Bilbao. Fue al volante de un GP2. Y sólo completó unas pocas vueltas al circuito de Jerez. Pero Michael Schumacher ya ha vuelto. Y lo hizo el primero. El alemán, siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, volvió a sentirse piloto en el trazado andaluz. A bordo del bólido que Mercedes utilizará en la segunda categoría del automovilismo mundial, dado que la FIA prohíbe estrenar todavía los prototipos que abrirán la temporada reina el próximo 14 de marzo en Bahrein.

Tras tres años retirado de la competición, Schumacher (Hurt-Hemülheim, 3-I-1969) demostró su profesionalidad, perfeccionismo y meticulosidad. La escudería de la estrella le pidió que testara las últimas evoluciones que habían realizado en el Mercedes que competirá en GP2. Y el teutón aprovechó la circunstancia para recuperar el tacto a los coches de carreras y a los circuitos, además de probar las configuraciones de suspensión para la temporada 2010 y un nuevo embrague que será introducido a finales de año en el Mercedes de GP2.

De esta manera, y con 41 años cumplidos, el único piloto que atesora siete títulos de Fórmula 1 en su palmarés volvió a subirse a un monoplaza. Ya lo intentó la pasada temporada, cuando se planteó la posibilidad de sustituir a Felipe Massa en Ferrari, después de que el brasileño sufriera el impacto de un muelle durante la jornada de calificación para el Gran Premio de Hungría, el 25 de julio del año pasado. Schumacher, que trabajaba como asesor para la escudería del Cavallino Rampante realizó varios tests a bordo de karts, así como con el Ferrari de 2007. Sin embargo, las molestias que sufría en su cuello como consecuencia de un accidente de moto que había sufrido mientras pilotaba una Ducati de competición frustraron aquel intento. El pasado diciembre, antes de concretar su fichaje por Mercedes, él mismo se encargó de aclarar que "ya no tengo molestias en el cuello".

Schumacher se sentó a los mandos de un bólido 21 días después de confirmar su regreso a la competición con el nuevo equipo Mercedes. A las 9.07 de la mañana dio su primera vuelta en el circuito de Jerez. En su casco color rojo fuego ya brillaba la estrella de Mercedes. El alemán dio cinco vueltas antes de regresar a boxes. La llovizna que caía sobre la localidad andaluz obligó al piloto a rodar siempre con neumáticos de lluvia. Después de completar 39 vueltas, El Kaiser decidió tomarse una pausa de medio día y esperar a que la lluvia parara.

Sus rivales no han llegado aún tan lejos. El alemán Sebastian Vettel tendrá que esperar más de lo previsto antes de ponerse al volante de su nuevo Red Bull RB6, que no estará listo para el primer test oficial a principios de febrero, sino para el segundo, más de una semana después. Fernando Alonso empezó el lunes su trabajo en Ferrari, pero en lugar de hacerlo en circuito lo hizo sobre los esquíes en la tradicional reunión pretemporada de la escudería roja en Madonna di Campiglio. Y el defensor del título, el británico Jenson Button, tiene primero que preocuparse por romper el poder de su compatriota Lewis Hamilton dentro de McLaren.

"Ha sido una especie de warm-up", resumió la prueba el jefe deportivo de Mercedes, Norbert Haug. Hasta mañana, el veterano piloto probará su capacidad física para afrontar carreras. La pregunta clave es si el cuerpo de Schumacher aguantará las sobrecargas que lleva aparejada la conducción de un bólido de carreras.