Con un solemne, pero suave, redoble de tambores, mucha expectación y con participantes y público agradecidos por la tregua climática y el tenue sol que acompaña la jornada. Así ha comenzado, a las 11.00 horas, la Pasión de Arkotxa, en Zaratamo.
La angustiosa oración de Jesús en el Huerto de los Olivos aceptando su voluntad ha sido la primera escena recreada de una representación organizada por la asociación Gaztek-Abi y en la que están tomando parte alrededor de ochenta de voluntarios, entre ellos integrantes de la Hermandad de los Cruzados Euscarísticos de Bilbao y de la Centuria de la Cohors Carietum et Veniaesum, también de la capital vizcaina.
Una vez más, cientos de personas de diversas procedencias se han acercado hasta el barrio para acompañar y presenciar de cerca el sufrimiento de Jesús, interpretado en esta ocasión por Alex Mayo, y su tortuoso y fidedigno recorrido por sus últimos instantes de vida, hasta su crucifixión y muerte.
El juicio de Cristo ante los sumos sacerdotes Anás y Caifás y el sanedrín, su arresto tras ser señalado y traicionado con el beso de Judas, las negaciones de Pedro y el arrepentimiento de Judas han sido las siguientes escenas.
Realista Via Crucis
El relato histórico ha continuado por diferentes emplazamientos y espacios públicos de Arkotxa que han sido transformados para hacer retroceder, a público y actores, más de dos mil años en el tiempo. Así, en lo que es habitualmente una cancha deportiva se han dado vida a los episodios relativos al juicio de Pilato, Herodes y la flagelación y, a partir de ahí, ha comenzado el Via Crucis de Jesús, junto a otros condenados, hacia el Calvario y la dramática secuencia de las tres caídas portando la pesada Cruz.
Más de un espectador se ha quedado sin aliento e impactado, ante el realismo de la interpretación. Igual que ha ocurrido en la barriada Upo Mendi durante el emotivo momento de la crucifixión en El Calvario que ha dado por finalizado el evento.