Bilbao. Los seguidores de Ferrari y Fernando Alonso pueden ya celebrar el estreno del asturiano con los colores rojos de La Scuderia. El que fuera dos veces campeón del mundo de Fórmula 1 se enfundó en la estación italiana de esquí de Madonna di Campiglio el anorak con los distintivos de la marca del Cavallino Rampante. Allí estuvo junto al que será su compañero en la próxima temporada, el brasileño Felipe Massa, y el italiano Giancarlo Fisichella, que realizará las funciones de tercer piloto de la marca transalpina. A ellos se unirá hoy el director deportivo de Ferrari, Stefano Domenicali, en lo que constituye la tradicional presentación ante los medios de los pilotos de la mítica marca de la Fórmula 1.

Han tenido que pasar casi cuatro meses desde que Ferrari oficializara la contratación del piloto asturiano en el pasado Gran Premio de Monza. En medio, Fernando Alonso ya realizó su primera aparición con su nuevo equipo en un acto que tuvo lugar en el circuito valenciano de Cheste el pasado 15 de noviembre, con motivo de las Finales Ferrari. Sin embargo, el asturiano no pudo lucir entonces los colores rojos porque hasta el último día del año 2009 tenía contrato con Renault.

Los componentes de la escudería italiana permanecerán cinco días en la selecta estación de esquí italiana, donde realizarán los primeros entrenamientos del año sobre la nieve, en los que estarán presentes también los pilotos del equipo motociclista Ducati Marlboro: el australiano Casey Stoner y el estadounidense Nicky Hayden.

Alonso, que logró sus dos entorchados a los mandos de un Renault en l2005 y 2006, afronta este curso su novena temporada en la Fórmula 1, en la que debutó a los mandos de un Minardi en el Gran Premio de Australia de 2001, donde firmó el duodécimo puesto. En la temporada de su debut finalizó el Mundial en el puesto vigésimo tercero.

Dos años más tarde, enrolado ya en Renault, se convirtió en el piloto más joven en ganar un Gran Premio en la máxima categoría. Lo hizo el 24 de agosto de 2003 en el circuito de Hungaroring cuando contaba con 22 años y 26 días. Un sexto puesto al final de aquella campaña y un cuarto en la siguiente fueron el preludio de su explosión como piloto. Sus dos títulos mundiales con la marca francesa del rombo le abrieron las puertas de McLaren-Mercedes. Sin embargo, en la escudería italiana se encontró con un Lewis Hamilton que contaba con la protección de Ron Dennis. Y lo que se preveía un equipo imbatible terminó como el rosario de la aurora.

El asturiano volvió a Renault, pero el coche galo ya no era el mismo de dos años antes. Su fichaje por Ferrari puede llevarle a su tercer título mundial, lo que le permitiría igualar la marca de Ayrton Senna.