Síguenos en redes sociales:

Aberri Eguna 2026

Aberri Eguna 2026

Hay ocasiones, así lo estimo, en las que el repetirse un poco suele valer la pena. El Aberri Eguna es uno de esos días en los que vale la pena subrayar lo dicho, máxime si las circunstancias y el contexto se asemejan para bien o para no tan bien, aunque esa es otra cuestión. Un día muy significativo para cualquier persona que se estime abertzale, quizás el día y la conmemoración más referencial para todo nacionalista vasco. Para mí lo es. Y desde muy pequeño. He heredado de ama Xixili y de aita Inosen, el orden es lo menos importante, soy hijo de ellos. Mucho les debo a ellos, y cada vez que van cayendo los años sobre las espaldas de quien escribe estas líneas es más consciente del enorme esfuerzo que invirtieron en mi y en mis hermanos Arantxa y Juan Ramón.

Quizás alguna vez, en ese punto que dicen que espacio y tiempo se funden en uno, en ese estado al que llamamos eternidad, tenga la oportunidad aunque sea en una millonésima de segundo de decirles sencillamente eskerrik asko. Mucho les debo a ellos. Y entre otras muchas cuestiones les debo que me hayan inculcado el amor a la cultura vasca, al euskara y a todo lo referente a lo vasco. Sobre todo les debo a que yo también pienso y siento íntimamente que “Euskadi es la Patria de los Vascos”, concepción, reflexión, sentimiento y decisión que proclamó aquel Sabino Arana fundador de EAJ-PNV y que nació un 1865 en Abando. Soy abertzale, milito en EAJ-PNV y manifiesto solemnemente que mi única Patria es y se llama Euskadi, una Euskadi de siete territorios que conforman lo que conocemos como Zazpiak Bat. Concepción, reflexión, sentimiento y decisión que he intentado trasladar a mis dos hijas para que a su vez, cual sirimiri, lleguen a mis dos nietas y dos nietos, siendo fiel así a aquello que resumimos en Katea ez da eten.

Bien, el próximo domingo 5 de abril de 2026, celebramos de nuevo el Aberri Eguna: “ABERRIA BIZI: Euskara, Autogobernua, Ongizatea, Demokrazia, Europa, Fidagarria, Askatasuna, Bizi”. 94 años nos contemplan de aquel primer Aberri Eguna. Ojalá, así lo pienso, que en un futuro próximo seamos todos los vascos y todas las vascas, nacionalistas o no, los que y las que celebremos el evento con absolutamente normalidad y naturalidad tal como lo hacen por ejemplo los catalanes de todo tipo de ideologías, sentimientos y adscripciones nacionales. Muchos años han pasado desde entonces, mucho ha llovido hasta la fecha de hoy. Ha ocurrido de todo. Hoy de nuevo en el Aberri Eguna de 2026, el futuro político nos exige estar y actuar una vez más acorde con el tiempo real, pulsar la actualidad, interpretar y saber leer correctamente las voluntades, las ideas, adscripciones y sentimientos simbólicos, culturales, ideológicos y sociales existentes en la sociedad vasca. El futuro de Euskadi lo va a determinar, soy perfectamente consciente de que me repito una vez más, la voluntad de acertar en la selección de los objetivos que van a configurar en el futuro sus próximas etapas, porque la historia del Pueblo Vasco no es tan solo la historia de un “yo” que se va explicitando en el tiempo, sino también la de un fenómeno evolutivo que recibe la mayor parte de su impulso, contenido y orientación de su interrelación con otros pueblos del mundo.

Es decir, el Pueblo Vasco además de ser un pueblo en sí y desde sí, también está en el mundo condicionado por la evolución general. Estimo que lo importante de los pueblos, es lo que no han sido todavía, es decir lo que quieren ser y no tanto lo que fueron los que le precedieron. Euskadi es nación. El futuro de un pueblo no está implícito en su pasado ni se deduce de él, como no está implícita ni se deduce una compleja obra de arte de sus primeras pinceladas. La patria, la nación vasca, Euskadi, en ningún caso puede ser un fetiche, ni una abstracción del proyecto comunitario. Euskadi, nación y patria mía, no es ente abstracto, es colectivo de ciudadanos, hombres y mujeres. Somos vascas y vascos concretos con nombre y apellido, memoria histórica, símbolos, lengua y cultura, sentimiento de identidad e intereses económicos y que manejamos un patrimonio colectivo de formas mentales, imágenes, vivencias, prejuicios, mitos, arte, hábitos, estereotipos, defectos y virtudes. Nación y Patria como instrumentos para servir a las personas que estructuran una comunidad, que ni ha existido siempre, ni es previsible el tiempo que interesará que siga existiendo.

Pero que mientras, como plebiscito cotidiano, quiere seguir poder siendo según la voluntad ciudadanía que conforma la sociedad. Euskadi es patria de los vascos y es nación porque así es la voluntad de su ciudadanía, y porque manifiesta querer poder autogobernarse y auto-dirigir su proyecto comunitario. Por ello existe, ahí su ser. Se trata de conseguir una Euskadi, Nación y Patria vasca, con capacidad para la realización de un proyecto elaborado en beneficio de una sociedad vasca en la que merezca la pena vivir. Somos un pueblo pequeño, pero una realidad en el tablero internacional que ha pervivido a culturas mucho más poderosas y a civilizaciones que han dejado su huella como legado permanente en la historia. Hemos sabido no perder el pulso y tras siglos continuamos siendo, continuamos con la conciencia de querer seguir siendo en el futuro. Ciertamente ha resultado sinuoso el camino que hemos labrado para convertirnos en realidad sociopolítica, compleja, plural, dinámica y cambiante hasta configurar la Euskadi de hoy. Y aprovecho este espacio para aclarar y manifestar solemnemente que no soy ni me considero ni anti-español ni anti-francés, y que quiero construir Euskadi siempre a favor de y nunca en contra de nada ni de nadie. Tengo muy buenos amigos españoles y franceses. Palabra de vasco.

Y a pesar de los bruscos cambios soportados, a pesar de las difíciles circunstancias a las que ha tenido que enfrentarnos hemos mostrado reiteradamente nuestra voluntad de permanencia, y de preservar en medio de las dificultades nuestras señas de identidad, nuestros referentes histórico-culturales, el euskera y nuestro sentimiento de pertenencia a una comunidad histórica por encima de delimitaciones político-administrativas. Nunca fuimos, como hoy, tanta nación. Vamos en el buen camino de la mano de EAJ-PNV. Un EAJ-PNV columna vertebradora de una esperanza colectiva nacionalista vasca, columna vertebradora de un abertzalismo eficaz y realista.

Un emocionado, siempre lo he subrayado y lo seguiré haciendo, muy justo y obligado recuerdo a nuestros mayores que en épocas especialmente oscuras, tristes, duras, complicadas y vitalmente difíciles apostaron inequívocamente por la libertad, la democracia y el autogobierno de Euskadi. Un recuerdo justo, obligado y muy emocionado, sí, a aquellos gudaris y milicianos que dejaron su joven vida en la lucha contra el fascismo golpista en defensa de la legalidad republicana. Y a los que posteriormente resistiendo a la dictadura nos legaron el testigo del autogobierno y de un futuro vasco en libertad, compartido y mejor. Este 94 Aberri Eguna 2026, como los anteriores y futuros, nos compromete a seguir en la brecha de la construcción nacional y social de la nación vasca.

Nuestro compromiso nos seguirá acercando al tan soñado Zazpiak Bat en una Europa unida y diversa respetuosa en sus múltiples matices e identidades compartidas. Con el recuerdo de los hermanos Arana Sabino y Luis, Elizalde, Kanpión, Kizkitza, Galíndez, Irujo, Ajuriagerra, Landaburu, Ziaurriz, Aitzol, Lizardi, Lauaxeta, Leizaola y otros muchos, con el recuerdo, lo repito una vez más pues es bueno ser conscientes de ello y subrayarlo, de los jóvenes gudaris que en el campo de batalla lucharon y murieron por la libertad, la democracia y Euskadi como resultó con mi tío Benito Bujanda teniente de ametralladoras del “Batallón Saseta”, compañía “Beti Aurrera” muerto en combate cuerpo a cuerpo en Peña Lemona un 2 de junio de 1937 al que lloraron casi allá mismo sus dos hermanos también gudaris en el mismo Batallón y misma compañía, mi tío Gerardo y aita Inosen.

Y así con el recuerdo, también procede repetir y recordarlo así, de nuestros mayores que resistieron la dictadura y el franquismo y que nos legaron el testigo de la esperanza y del futuro compartido sin perder la esperanza de un futuro prometedor, bajo la imperecedera, eterna y alargada sombra protectora y llena de sacrificio y esperanza del primer lehendakari José Antonio Aguirre, Leizaola, Garaikoetxea, Ardanza, Ibarretxe, Urkullu y la atenta mirada del actual Imanol Pradales al igual que la del actual presidente del EBB, Aitor Esteban, me atrevo a felicitar con emoción contenida: Zorionak bihotz bihotzez a todas las personas, mujeres y hombres, jóvenes y mayores, que a lo largo y ancho del mundo, aquí y allá, creen, sienten, defienden y proclaman que Euskadi es su Patria. Solidaria y abierta. Por ellas y ellos. Aita Inosen, ama Xixili, eskerrik asko, beti bihotzean. Zuengatik katea ez da eten, ezta etengo ere.

Gora Euskadi Askatuta! Gora!