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Minuto y resultado

Toque de atención

Toque de atenciónEFE

NO fue un partido para nada malo del Athletic, no. Es el típico encuentro que quizás otra temporada se hubiese perdido si tu portero no está tan acertado como estuvo en la primera mitad Simón. También es verdad que a los puntos, el equipo de Valverde fuer mejor. En definitiva, un buen punto para meter en el zurrón, en un campo siempre complicado y ante un rival que no está en su mejor momento, pero que tiene una nómina de futbolistas tremenda. Lo del sábado hay que valorarlo en positivo. La pena no haber logrado los tres puntos.

De inicio, la puesta en escena fue de lo peor del curso. No estamos acostumbrados a la falta de tensión vivida en los compases iniciales. El derroche exhibido en las siete primeras fechas de campeonato por parte de los leones en todos los sentidos ha provocado que todos ahora les exijamos más. Sabemos que lo pueden hacer y es por ello que nos llama la atención el comienzo del Pizjuan. El Sevilla de Sampaoli tiene muchas dudas y no fue capaz el Athletic de generarle aún más.

Tras los primeros veinte minutos y después del susto inicial, la reacción llegó en forma de control de juego y llegadas no muy claras pero sí como anticipo de lo que iba a suceder en la segunda parte. Los balones divididos dejaron de ser cosa del equipo hispalense y los de Valverde empezaron a ganar esos duelos que unos minutos antes no les eran favorables. Ahí sí que empezamos a ver al equipo que nos ilusiona. Empezó a ser un equipo reconocible. Ritmo, tensión, presión y jugar en campo rival volvía a ser la esencia de un grupo que sabe que en esas características está el éxito.

Por historia y, sobre todo, por precedentes, cada vez que se arranca un choque de esta manera el resultado no suele ser bueno. Valverde en rueda de prensa se mostró contrariado por lo visto al inicio y no era para menos. Estoy seguro que en la charla para nada habló de lo que vimos. Siempre hay un rival y en este caso los parroquianos locales querían una reacción de los sevillistas, pero los rojiblancos les concedieron un aire que no es de recibo. Duele lo del sábado por entenderlo como una oportunidad perdida de ganar en Nervión, hartos estamos de salir de allí decepcionados en otras ocasiones. Entonces, el Sevilla jugaba para estar en la parte alta de la clasificación o para ganar una de las Europa League que tiene en sus vitrinas.

Lejos de ponerse en modo pesimista hay que entender lo de Sevilla como parte del camino que debe llevar al equipo a conseguir el objetivo de esta temporada. El punto hay que darlo por bueno independientemente de pensar que se mereció más por momentos. La lectura a extraer es clara, no se puede dejar crecer al contrincante nunca. El Athletic solo es un buen equipo si no deja nada en la reserva, solo así es capaz de doblegar al de enfrente.

Son muchas las cosas positivas del último partido: Las paradas de Simón, el buen partido de Muniain o la actitud de Herrera, que salvó al equipo en un momento muy comprometido. Los Williams siguen siendo auténticos puñales. No me gustó el árbitro. No por jugadas puntuales, que también, sino por la aplicación en el tema de las tarjetas. Estuvo en esta faceta horrible. El penalti a Berenguer es cosa del VAR. No creo en esta herramienta.