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Mesa de Redacción

Olga Sáez

Jefa de contenidos de Lurraldea

Regular el sentido común

"¡PUTAS, salid de vuestras madrigueras!”. Hace un año, un vídeo de los estudiantes de una residencia se hizo viral y suscitó el rechazo de toda la comunidad universitaria y también del resto de la sociedad. No era la primera vez que insultos, novatadas y otras lindezas ponían en cuestión los valores de unos estudiantes llamados a dirigir el país dentro de unos años, curarnos en hospitales o enseñar a nuestros hijos. En aquella ocasión eran alumnos del Colegio mayor Elías Ahuja (Madrid) insultando a sus homólogas de Santa Mónica. No encuentro la gracia que provoca humillar a tus compañeros o compañeras para pasarlo bien. Procuro alejarme de esas personas que para divertirse necesitan siempre a alguien en quien cargar sus miserias y seguramente sus miedos. Ahora se ha aprobado un nuevo reglamento de faltas y sanciones para arbitrar lo permitido o no en la Universidad del País Vasco. Según el nuevo texto, se consideran faltas muy graves, por ejemplo, las novatadas o el ejercicio de violencia grave física o verbal. En este apartado de lo muy grave entran también el acoso por razón de sexo o género, la discriminación, el plagio, los fraudes... Bienvenido sea, aunque resulta un tanto preocupante que sea necesario prohibir y recoger en un reglamento algo que no tiene defensa. ¿O es que hasta ahora sí se podía humillar o incluso ejercer la violencia en clase? Ya, hay que regular hasta el sentido común.