Mesa de Redacción

Que gire la puerta

14.07.2021 | 00:28
Que gire la puerta

ESCUCHAR que Pedro Sánchez iba a acometer una crisis de gobierno me provocó una sensación de desazón motivada por la experiencia que establece que los cargos políticos se crean, pero casi nunca se destruyen: simplemente, se transforman. No habían pasado ni 48 horas y ya empezamos a comprobar que la puerta giratoria volvía a estar en marcha. Como ocurre en la Casa Real con la llegada de nuevos miembros, sean hijos o hijas de los monarcas, sean los y las consortes que estos se van encontrando por el camino, sean los nietos y nietas que acabarán naciendo a la sombra del titular de turno y de los eméritos que quedan por el camino... en la política también la nómina va en aumento en una progresión sostenida. Los cargos públicos que ocupan son finitos, pero la suerte de poltronas que les esperan más allá de la gloria política no tiene fin. Y a unos y a otros, acabamos pagándoles los de siempre. Así que el ejercicio del quítate tú p'a ponerme yo que ha puesto en marcha Sánchez me provoca un agudo recelo. Los defenestrados y defenestradas acabarán más pronto que tarde siendo beneficiarios de un acomodo bastante mejor remunerado que el que dejan, y sin el lastre además del foco público. Todo ello sin haber pasado más oposición que el veredicto del tribunal unipersonal encarnado en el presidente, dios y creador de seres de lo público. Ni examen para entrar, ni rendición de cuentas al salir. No es precisamente lo que se le exige al común de los mortales.

Blogs de Deia
Foros Deia
noticias de deia