Mesa de Redacción

Luchar contra fantasmas

09.12.2020 | 01:13
Luchar contra fantasmas

España se va a enfrentar a dos fantasmas para intentar lograr el pasaporte al Mundial de Fútbol de Qatar 2022: a una selección fantasma de un estado que no reconoce, Kosovo, y a su fantasma endémico que es su dificultad para asimilar realidades nacionales que se salen de su ultraortodoxia nacionalista. El grupo que le ha tocado en suerte a la selección de fútbol española para acceder al Mundial está compuesto por Grecia, Georgia, Kosovo, Suecia y la propia España. Solo uno de estos países reconoce diplomáticamente a Kosovo como un estado independiente y soberano. "Bueno, no estamos tan solos", dirán algunos. Y, efectivamente, no están solos: los españoles comparten banquillo de negación de la realidad kosovar con Grecia y Georgia. Solo Suecia da carta de naturaleza a Kosovo. Cada cual elige el equipo y la liga en la que quiere jugar. La cuestión es que, además del espectáculo de fútbol que La Roja aspira a dar, se da por descontado que también habrá un espectáculo político de primera magnitud. Habrá polémica sobre los visados que se exigirán a los componentes de la expedición kosovar, sobre si se podrá exhibir en el estadio que acoja el partido la bandera del país balcánico y si se podrá escuchar su himno nacional. En los Juegos Mediterráneos celebrados en 2018 en Tarragona, los atletas kosovares tuvieron que desfilar bajo la bandera del Comité Olímpico de su país. Son las hipotecas que hay que pagar por visitar un gran país democrático y nada, nada nacionalista.