Minuto y resultado

Un viejo conocido

Los futbolistas que saltaron al campo tienen capacidad suficiente para ganar ese partido. Es más, había un montón de titulares

09.11.2021 | 00:16
Iker Muniain y Mikel Vesga, con Unai Simón de fondo, en un lance del partido entre el Athletic y el Cádiz del viernes.

Pues sí, nos volvió a visitar. Parece mentira pero tal cual. En la temporada en la que el equipo se muestra más fiable, menos fallón, con personalidad, seguro atrás, con la lección bien aprendida, pues sí, el fantasma de siempre aparece. Ese que nos llena de realidad y nos baja del optimismo en el que soñamos instalarnos tras una buena racha. El mismo que año tras año nos dice que el Athletic tiene estas cosas, y que además parece tenemos que convencernos que es hasta normal. Pues sinceramente, yo me niego a admitirle. No quiero que aparezca más, no le debemos dejar volver, por lo menos que no venga porque nosotros le abrimos la puerta. Son tantas veces que parece de la familia, de acuerdo, pero no, ni es de la familia ni celebramos nada cada vez que notifica su presencia. Es el momento de pararlo y asegurarse que se acabó, que tenemos memoria.

El viernes era el día, todo hacía indicar que los leones no caerían en la trampa sin ir más lejos de la campaña pasada. El Cádiz no está para tirar cohetes y los de Marcelino son muy distintos a los de meses atrás. Nada que ver con lo que pronosticábamos en la previa. Salida al campo sin ritmo y dominio de los visitantes que se pusieron el disfraz del Athletic. Esto sí es preocupante, no puede venir uno de fuera ponerse tu ropa y vacilarte en tu casa. El míster se pasó los días previos hablando largo y tendido de lo importante que es hacerse fuertes en San Mamés y de golpe y porrazo, toma, otro partido perdido con un equipo que se va a jugar la permanencia, hasta el último instante. Ni es de recibo ni entraba en las cuentas de los aficionados. Bueno, siempre hay alguno que está en la parte negativa de la película y veía esta posibilidad.

Las lesiones, enfermedades y sanciones obligaron a modificar nombres en el once. Da igual, esto no es excusa. Los futbolistas que saltaron al campo tienen capacidad suficiente para ganar ese partido. Es más, en el equipo de inicio había un montón de titulares que fueron incapaces de revertir la situación e hicieron una lectura de choque totalmente equivocada. Tenemos mucha manía a veces de hablar de los ausentes y cargar la culpa en los sustitutos. El del viernes no creo que sea el día para hacer esto. En la cancha había suficientes habituales como para que el equipo hubiese jugado de otra manera pero sobre todo hubiese tenido otra actitud.

El partido del Cádiz no es una derrota cualquiera. Es muy grave y precisamente por eso Marcelino se mostró tan enfadado en la rueda de prensa. El enfado debe tener consecuencias y entiendo que el entrenador habrá tomado buena nota de lo que allí sucedió. Lo mires por donde lo mires no tiene un pase y lo que es peor siembra dudas donde hasta hace unos días todo eran certezas. Quiero seguir confiando en este equipo pero esta temporada van dos derrotas en liga y las dos en San Mamés no precisamente ante equipos que vayan a pelear por el titulo liguero. Sigo insistiendo los cambios se pueden notar pero para nada tanto.

Lo peor de todo es que ahora con el parón hay demasiados días para pensar y eso tampoco es bueno. Williams dijo que les vendría bien para corregir detalles. Las palabras suenan bien pero llueve sobre mojado y la autocrítica personal brilla por su ausencia. Ampararse en el grupo esta bien pero cada uno debe apechugar con lo suyo. Fue él quien habló porque le tocó. Digo esto porque para nada quiero cargar la responsabilidad en el punta, él fue uno más de este desaguisado. Con todo y con esto, me niego a no confiar en este Athletic.

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