La confianza la fían, pero no la regalan
Zapatero pide confianza, Sánchez rechaza presentar una moción de confianza y la experiencia de los acuerdos de Núñez-Feijóo con Abascal no ofrece confianza
No le convenció Rodríguez Zapatero al juez Santiago Pedraz para desimputarle tras declarar ayer ante él, pero tampoco le pareció que la situación del investigado diera para temerse que salga por piernas a donde no haya extradición. Esto último puede parecer un exceso, pero a la Fiscalía no se lo parecía y pidió que le retiraran el pasaporte. No le atendió el juez, aunque sigue convencido de que los indicios contra el expresidente, con los que los informes policiales le han convencido a él, persisten.
Y, sin embargo, aquel presidente de formas suaves, al que despectivamente bautizó por ello la derecha como ‘Bambi’ nos pide confianza y tiempo. La primera ni se fía ni se regala; y la que lleva consumida Pedro Sánchez, incluso entre la ciudadanía más comprensiva con sus circunstancias, está dejando el depósito seco hasta el extremo de que no la pide el líder socialista en el Congreso en forma de moción.
El juez afirma que la declaración de Zapatero "no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad"
Lo peor para todos es que se está dilatando tanto este partido que a sus espectadores empieza a importarles un mojón el resultado con tal de que termine ya. La portavoz jeltzale en el Congreso, Maribel Vaquero, quiso pasar ya a los penaltis del presupuesto: o hay, o se acaba el partido. Pero las normas de este juego político tienen ya más lagunas que las de la FIFA -que en este Mundial ha decidido que el fútbol se juegue en cuartos para saturarnos de publicidad por el bien de la hidratación de los futbolistas-.
Mientras, empieza a estar pasado de forma Núñez-Feijóo por el tiempo que lleva calentando sin jugar a nada. Sabedor de que no se ha hecho digno de ella, no pide confianza para él sino desconfianza para los demás. La misma que suscita la reiterada entrega del PP a las prioridades de Vox con tal de gobernar. Con esos precedentes, tiene el arrojo de reprochar al PNV que no se deje conducir a un redil en el que espera Abascal afilando un cuchillo para remodelar el autogobierno y la descentralización del Estado. Algunos te invitan a cenar y resultas ser el menú.
Macron proclama el éxito de un G7 marcado por la unidad sobre Ucrania
Negociación con Irán y el G7
Se han filtrado varias condiciones del acuerdo que EE.UU. e Irán negociarán desde mañana para poner fin a su conflicto. Algo no encaja si después de tanta beligerancia se pueda resolver todo poniendo dólares de una parte y muertos de la otra. También parecen acabar las coartadas a Netanyahu desde la Casa Blanca y eso de atosigar a Ucrania para que deje de resistirse a los deseos de Putin, a juzgar por la cita del G7. El presidente de EE.UU. ha debido empezar a tomar Ozempic, que además de dejarte como un pincel, dicen que rebaja la impulsividad que deriva en violencia.
