Entusiasmos peligrosos y, además, carosEFE
Los que temían que la visita del Papa al Estado fuera a atenuar el ruido judicial y la erosión a Pedro Sánchez han hecho lo posible por lograr lo contrario: opacar los mensajes incómodos de León XIV con el toque de bombo. Es cierto que se las pintan las filtraciones de informes policiales ellas solitas para proyectar la sensación de que hemos convivido en una historieta de Anacleto, agente secreto -que me perdone el gran Vázquez-, con media docena de nombres repetidos en presuntas tramas reprobables sin piedad aunque solo sea por lo cutres.
Pero el hambre -desgastar a Sánchez- y las ganas de comer -enterrar el reproche del Papa a los que viven de la polarización, del señalamiento, de generar sospecha hacia el diferente y de criminalizar la diversidad de raza, color o credo- han hallado en las firmas y voces más beligerantes de la derecha española la acogida que solo el entusiasmo más mezquino ofrece.
El mismo entusiasmo agresor que vivieron los condados norirlandeses durante décadas por la violencia sectaria, hoy se expresa en violencia racista. Si un inmigrante criminal categoriza a todos los inmigrantes, los delincuentes que incendian casas y toman las calles de Belfast categorizan a toda la extrema derecha. Tabla rasa, para todos o para nadie.
La gota que colma
Recordando al señor trabajador
Fallece López de Arriortua. Recuerdo a Iñaki López de Arriortua. Al de antes y al de después del gravísimo accidente que truncó a un gigante. Recuerdo al hombre directo, casi seco de puro riguroso. Y también la mirada ilusionada, casi infantil, cariñosa y extrovertida cuando explicaba el coche que quería fabricar en Amorebieta. Hace 30 años, tenía muchas características que una década después se incorporaron como vanguardia y hoy son irrenunciables en un vehículo. Sonaba exigente cuando pedía que le empataran en entrega, porque era mucha. Su revolución fue escuchar al “señor trabajador”. Goian bego.
Hablando de eso, hay UCO para todos. El juez que investiga a la pareja de Isabel Díaz Ayuso ha autorizado a la Guardia Civil a revisarle las cuentas bancarias y ha pedido a 16 bancos que faciliten información. Al menos, no ha enviado una patrulla a cada sede, como hizo Pedraz con el área del Ministerio de Justicia a la que les mandó a buscar documentación que quizá podía haber solicitado.
Y, si de dineros hablamos, el común de los mortales deberíamos poner las barbas a remojar: suben los tipos de interés y el BCE avisa de que la inflación se nos va de las manos, o los bolsillos. Otro motivo para aplaudirles las gracias a los palmeros del populismo que babean con el modelo Trump.