EL lehendakari, Imanol Pradales, ha propuesto un pacto ético en Euskadi y en el arranque del nuevo curso planteó un decálogo para el ejercicio de una “política ejemplar”. Se trataría, según explicó, de alejar la política vasca del ruido –que en muchas ocasiones llega al bochorno– que se percibe en el Estado. Bien, pues la derecha ya se ha desmarcado. El PP –uno de los culpables del clima político irrespirable– dice que no se habla de ETA y de la convivencia tras el terrorismo. En las izquierdas tampoco parece convencer, porque están a otras cosas. Igual es que de verdad tenemos ‘el’ problema.