Daniel Sancho, hijo y nieto de famosos actores españoles, se pasará el resto de su vida en una cárcel de Tailandia por el asesinato de un hombre el año pasado. La justicia de ese país, implacable, solo ha tenido a bien no aplicarle la pena de muerte por haber colaborado en las investigaciones de lo sucedido. Una vida que se ha ido al traste y que arrastra con ella tanto a su propia familia como a la de la persona asesinada. Porque aunque físicamente sea Sancho quien estará entre rejas en una de las peores cárceles del mundo, los que vivirán todo su proceso desde fuera tampoco ya son libres.