Qué quieren que les diga, pero siempre pasa lo mismo. Las fiestas llegan con frenesí, está el bache y, después, muchos confiesan que da pena que se acaben. Aste Nagusia encara su recta final y ya hay quien, aun teniendo todavía dos días por delante, empieza a decir aquello de “...qué pena que se termina”. Claro que no dirán lo mismo aquellas personas que han visto multiplicado su trabajo por cien (camareros, txosneras, limpieza, vigilancia, etc). Cuenta atrás contada de otra manera y reflejada en DEIA gracias a un extraordinario trabajo de su redacción. Quedan dos días...
- Multimedia
- Servicios
- Participación