Soy fan-seguidora declarada de los Juegos Olímpicos. Da igual a qué lado del planeta se celebren. Las nuevas plataformas me ahorran ahora el tedioso ejercicio de tener que grabarlos para poder disfrutar de cualquier prueba de gimnasia, atletismo o natación. Por decir tres muy populares y aclamados. Pero es que veo por igual piragüismo, skate o esgrima. Cada cuatro años, la gran parte de los países del mundo fijan su mirada en un mismo punto para asistir a un evento sin igual: el esfuerzo humano por superarse. Un objetivo arrinconado en ocasiones por nuestra propia pereza. Los Juegos Olímpicos nos recuerdan su importancia.