Ya falta menos
SEGURAMENTE a una semana de las elecciones generales el ya falta menos -no precisamente sanferminero- será un pensamiento recurrente en los cansados candidatos y en sus equipos. Al resto de la gente la percibo pasando de los habituales dimes y diretes de las lides electorales, aunque cierta cadena de televisión privada estatal intente fortalecer sus posiciones en el mercado de los medios de comunicación a costa de una pretendida audiencia millonaria por su emisión de un debate entre cuatro partidos españoles.
La campaña nos está demostrando día tras día que no quieren el debate con las fuerzas políticas no centralistas. Apoyando ese ninguneo, las televisiones y los medios estatales nos ofrecen todos los días un mensaje parcial con la única presencia de partidos de adscripción española; negando, por lo tanto, la diversidad y la existencia de nuestras naciones, todavía sin Estado. Por eso, visto desde Euskadi nos resultan casi virtuales los debates como el del otro día entre PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos, donde no se planteó ninguna propuesta para nuestro país.
El patio electoral está más animado que hace cuatro años. Con la emergencia de Podemos y Ciudadanos la campaña es bien distinta al romperse el anterior bipartidismo dominante que parecía imposible de superar con su cuasiprogramada alternancia de una y otra fuerza política. PP y PSOE han visto aparecerles a derecha e izquierda dos fuerzas que, aunque todavía tienen que demostrar si son lo que se empeñan en decir medios interesados, les supone un detrimento en votos más que evidente. Al menos las encuestas así lo afirman aunque sin ponerse de acuerdo pues todas ofrecen resultados muy dispares; tanto, que en algún caso niegan la realidad política que aquí, sabemos, es de mayoría nacionalista vasca.
Las elecciones generales son siempre diferentes a las más cercanas, municipales, forales o parlamentarias. Evidentemente porque desde estas se responde a nuestras necesidades. Sin embargo, no debemos quitar importancia al Congreso y al Senado, que, aunque resulten lejanos, son donde se materializan muchas de las decisiones que nos afectan profundamente -véase las aviesas intenciones de Rivera de actuar desde ellos contra la Disposición Transitoria IV o el Convenio y el Concierto Económico-. De ahí la importancia de votar el próximo domingo.