El tema de los ceros en masa impuestos a los alumnos procedentes de centros de enseñanza concertados del modelo A está en boca de todo el mundo. Nuestros protagonistas, desde el 2014, cuando tenían 6 años hasta la actualidad han acudido a clases de euskera y superado muchos exámenes. Conocen el euskera. Hay tres motivos para sacar un cero en un examen: o no escribes nada, o no te presentas, o copias el examen. No ha sido el caso. Lo ocurrido no tiene ni pies ni cabeza. Y es gravemente perjudicial. En primer lugar, para quienes han podido ver perjudicado su futuro profesional. Y, en segundo lugar, para el euskera, porque se mezcla con cuestiones que nada favorecen su desarrollo y normalización.