Las obras de rehabilitación integral y regeneración urbana de los barrios de María Dolores Madaria y Landatas, en Orduña, ya han llegado a su fin. Gracias a una inversión de 8.629.328,77 euros, el proyecto ha revertido en la rehabilitación integral de diez edificios, en concreto: cuatro en Landatas Auzona (los números 1, 3, 5 y 7); y seis en un ámbito residencial que abarca los números 1, 3, 5 y 7 de María Dolores Madaria, Gran Vía 3 y Paseo de La Antigua 6. 

En total, se han beneficiado de esta ambiciosa intervención 130 viviendas gracias a una actuación que “ha permitido dar respuesta a una reivindicación histórica de dos barrios de nuestra ciudad con realidades diferentes pero con una misma aspiración: mejorar el día a día y la calidad de vida de sus vecinos y vecinas”, destaca el alcalde Iker Santocildes. Precisamente, y para conseguir ese objetivo común, los trabajos se han centrado en la mejora de la eficiencia energética de los edificios mediante la instalación de un aislamiento térmico con el sistema SATE en fachadas, y en ocho de ellos también se han acometido obras de accesibilidad con la dotación de ascensores.

El proyecto, enmarcado dentro del Programa BERPIZTU y el Plan de Actuación Inmediata para la Comarca de Aiaraldea, ha contado con la cofinanciación del Gobierno Vasco que ha aportado 2.135.908,13 euros y de los fondos Next Generation EU con una dotación de 3.773.809,53 euros. El Ayuntamiento de Orduña, por su parte, ha asumido 531.833,11 euros y los propietarios de los inmuebles de ambos barrios han tenido que desembolsar 2.187.778 euros.

Con la finalización de todas las actuaciones recogidas en el proyecto “damos un paso más en el compromiso de seguir cuidando nuestros barrios y mejorando la calidad de vida de quienes forman parte de ellos”, declara Santocildes que también tiene palabras de agradecimiento hacia “la paciencia y comprensión de las vecinas y vecinos durante el desarrollo” de unas obras de gran envergadura que han generado molestias en su día a día. Por ello, “valoramos el compromiso mostrado por el vecindario”, subraya el primer edil.

Regeneración urbana

Además de intervenir en los edificios, los trabajos también han servido para actuar en distintos espacios públicos de ambos barrios, además de en la puesta en marcha de la Oficina Técnica de Gestión y Proximidad, conocida como ‘Opengela’.

Así, en el entorno de María Dolores Madaria se ha reurbanizado el Paseo de La Antigua, se han igualado cotas entre calzada y acera, y se han soterrado redes de telecomunicaciones mejorado el alumbrado público. En el barrio de Landatas también se han soterrado las líneas eléctricas y de telecomunicaciones, se ha sustituido el depósito de GLP por la llegada al barrio del gas natural, se han mejorado los accesos y rampas a trasteros, redistribuido los aparcamientos, instalado nuevo mobiliario urbano y alumbrado, y creado un espacio exterior cubierto de uso comunitario. “Esta actuación demuestra que transformar un barrio no consiste únicamente en renovar espacios, sino en mejorar el bienestar y la convivencia de quienes lo habitan”, señala el primer edil de Orduña.