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¿Conciliación o castigo?

Escribo estas líneas desde el autobús, de camino a casa tras salir del ambulatorio. Me han prescrito un reposo absoluto de 48 horas tras una urgencia médica, pero mi mayor preocupación no es mi salud, sino perder mi futuro profesional.

Soy alumna de un certificado de profesionalidad de Lanbide. El sistema actual es de una rigidez alarmante: si un alumno falta por una urgencia médica justificada o por tener que cuidar de un hijo enfermo, el contador de horas no se detiene. Al superar el 25% de inasistencia, el sistema te expulsa automáticamente, sin importar los justificantes ni el esfuerzo previo.

En pleno 2026, con la tecnología de la que disponemos, es inaceptable que no se permita el Aula Espejo. Pedimos que, en casos de fuerza mayor debidamente justificados, podamos conectar con nuestra clase en tiempo real desde casa o el hospital. No pedimos “manga ancha”, pedimos que la tecnología sirva para conciliar y no para castigar a quienes tenemos cargas familiares o problemas de salud.

He iniciado una petición en Change.org para que esta normativa se actualice a la realidad social de hoy en día. No es solo por mí, es por todas las personas que intentan progresar y encuentran en la administración un muro en lugar de una ayuda.