Un caso de desamparo
Me dirijo a ustedes para denunciar públicamente la situación de desamparo que sufren mis aitas, de 85 y 77 años, por parte de la empresa Mundo Senior y su aseguradora Ergo.
Tras contratar una estancia en Torremolinos, mi aita sufrió una afección cardíaca grave. Su doctora de cabecera emitió un informe prohibiendo expresamente el viaje por motivos de salud. A pesar de presentar esta prueba médica irrefutable y de que Kontsumobide intentó mediar sin éxito (la empresa se negó incluso a someterse al arbitraje de consumo). Mundo Senior se ha quedado con 1.230 euros de sus pensiones, devolviendo apenas una cantidad ridícula.
Es indignante que una empresa que vive precisamente de los mayores les dé la espalda cuando su salud se quiebra, obligando a personas de más de 80 años a acudir a los tribunales para defender lo que por ley y humanidad les pertenece. El siguiente paso es interponer la demanda en los juzgados de Bilbao. Quiero que la sociedad vizcaína sepa a qué se expone y que esto no le vuelva a pasar a nadie más. Juegan a cansarnos por nuestra edad y por puro agotamiento, pero no nos conocen.