El Gobierno de España quiere regular a los inmigrantes, controlando con ello su flagrante situación irregular, algo que debiera haberse hecho hace tiempo, desde su inicio, evitando los graves problemas que se han ido produciendo. Confiemos que se haga un buen control, que sepamos cómo se llaman, de dónde proceden, quiénes son los que entran en nuestro país, con la correspondiente documentación y sin causas penales. Bienvenidos sean dispuestos al trabajo, con obligaciones y derechos, y quien pretenda hacer el mal o lo haya hecho deberá ser o no admitido o deportado. 

Estamos a tiempo de seguir el ejemplo de otros países europeos, no todo vale y un buen control será beneficioso social y económicamente para todos, siempre que se hagan bien las cosas, que si se quiere, se puede. La nacionalidad, es otra cosa, hay que ganársela y ojo con las falsificaciones o fraudes documentales que puedan producirse. Delincuentes y vividores, no, gracias. En cualquier caso, creo que se trata de un oportunismo político con vistas a las próximas elecciones, ante el desgaste del Gobie