Viajes
Nuevo destino en Italia desde el aeropuerto de Bilbao
Cartas al director
Irreductibilidad de la muerte
La muerte nos aterra. Atraviesa hasta corporalidades. La he sentido como un relámpago de invierno. A veces no sabes dónde se esconde. Siempre en la otredad y con mucha distancia. Tiene mucho carácter y personalidad; advierto. Este verano he visto fallecer a mi padre con sesenta años y su madre (mi abuela) once días después. Y aprovechando que estamos de vuelta al cole, he rescatado la habilidad de colorear páginas en blanco. Por favor, hablemos de la muerte en colectividad pública, con amor y honestidad. Es irreductible.