"No sabes lo que ha pasado. Bajaban tres críos por la cuesta de las maderas con las bicicletas eléctricas a toda pastilla. ¿Qué ha pasado? Uno se ha dado una hostia contra la acera, ha tirado a alguien que pasaba y le ha pegado una hostia". Esta es la manera en la que una testigo del atropello mortal ocurrido a finales del año pasado en la calle Casilda Iturrizar de Portugalete, protagonizado por un menor de edad que conducía una bici pública y que impactó con un peatón, lo relata en un audio de WhatsApp, recogido por Tele7.

Según la grabación a la que ha tenido acceso este medio local, en el mensaje de voz se relata cómo vio a tres jóvenes (dos chicos y una chica) cada uno en una bici "bajar a gran velocidad" hasta que uno de ellos perdió el control, chocó con el bordillo e impactó de lleno contra la víctima, que en ese momento se quedó boca abajo en la acera.

Y es que las bicicletas, especialmente las eléctricas, pueden alcanzar velocidades considerables, por lo que el hecho de no utilizarlas de forma correcta aumenta el riesgo de accidentes graves. De la misma manera que al conducir un vehículo se requiere la máxima concentración, algo similar debería aplicarse a quienes circulan en patinetes o bicicletas eléctricas en Bizkaia.

Responsabilidad

Es por ello que la Diputación Foral de Bizkaia apeló a la responsabilidad en el uso de las bicicletas públicas. Después de indicar que el trágico suceso estuvo relacionado con "un uso indebido del servicio Bizkaibizi por parte de un menor, una circunstancia que obliga a insistir con claridad en la responsabilidad individual y familiar asociada al uso del sistema", la Diputación precisó que el servicio Bizkaibizi dispone de un informe interno con los datos técnicos y operativos disponibles y se encuentra a la espera del atestado oficial.

Será entonces cuando la Diputación Foral de Bizkaia valore jurídicamente si procede a personarse en el procedimiento como parte afectada, "atendiendo exclusivamente a criterios técnicos y legales".

La institución foral recordó que este servicio cuenta con medidas de control y seguridad plenamente vigentes, entre ellas, "normas de uso claras que establecen que el servicio está destinado exclusivamente a personas mayores de 16 años, la prohibición expresa de la cesión de cuentas, especialmente a menores de esa edad mínima, circulares informativas que recuerdan las condiciones de uso y la responsabilidad de cada persona usuaria y sistemas de control y seguimiento del uso del servicio, en coordinación con el operador".

"Graves consecuencias"

En este sentido, la Diputación recordó que ceder una cuenta del sistema de bicicletas públicas "a un menor de 16 años no está permitido y tiene consecuencias graves". En este contexto, puntualizó que es la persona adulta, titular de la cuenta que se ha usado de manera indebida, la que asume "plenamente" la responsabilidad de los daños personales o materiales que puedan llegar a producirse, "ya que el seguro del servicio no cubre los malos usos".

Como madre, padre o tutor legal podría enfrentarse a "consecuencias legales" y responderá "económicamente de los perjuicios causados a terceros" además de que, en actos como este, se pone en riesgo la "seguridad de su hijo o hija, tutelado y del conjunto de la ciudadanía". La investigación policial continúa abierta a la espera de reconstruir los hechos que se cobraron la vida de un portugalujo a finales del año pasado.